Puntos de buses
molestan a vecinos
Los puntos de buses son
uno de los males crónicos que padece San
Salvador. Sólo en el municipio de
Mejicanos hay cinco puntos de buses. Estos
causan especiales problemas a los residentes de
las zonas cercanas, sin que las autoridades
tengan alternativas para solucionar el
problema
Katya
Chamagua
El Diario de
Hoy
Suciedad,
palabras obscenas, desórdenes, faltas de
respeto al peatón, música
estridente y anexos son sólo algunas
molestias que deben soportar quienes que viven
cerca de los puntos de rutas urbanas como la 44,
1, 2 y 2-C. Todos ubicados en el municipio de
Mejicanos.
En promedio, entre 65 y 68
buses circulan a diario en cada uno de los
puntos mencionados. Ese mismo número de
veces, los motoristas encienden y apagan motores
para cumplir sus rutas diarias hasta el centro
de San Salvador. En todos los puntos, la
actividad de las rutas comienza cerca de las
cuatro de la mañana, según
informaron los vecinos, y termina cerca de las
ocho de la noche. Los lugareños soportan
estas incomodidades durante 14 horas del
día.
Por las noches, el
escándalo disminuye, pues sólo
unas cuantas unidades se quedan en la meta. Sin
embargo, hay más de algún
bandolero de los que convive con los motoristas
durante el día, que duerme dentro de los
buses para "cuidarlos" de otros delincuentes.
Pero aquéllos tampoco pierden oportunidad
si ven pasar cerca a alguna víctima para
despojarla de sus pertenencias, aprovechando la
oscuridad y soledad. El bus les sirve de
alojamiento y de escondite.
Uno por uno
Este es el caso de la Ruta
44, cuyo punto se encuentra en la colonia
Zacamil, sobre la calle Circunvalación,
en el área conocida como la Súper
Manzana. El punto está allí desde
hace dos años y medio, bajo la
autorización del Viceministerio de
Transporte. Frente al punto, se erigen varias
columnas de apartamentos. El punto había
estado en Antiguo Cuscatlán, y luego en
las cercanías de la Policía
Nacional Civil de Zacamil, pero fue trasladado
por cuestiones de funcionalidad y servicio para
el público.
El punto de la Ruta 1,
señalado como uno de los peores por los
vecinos, está en medio del Residencial
San Pedro. Ha estado allí casi cinco
años. Anteriormente, se encontraban en la
Calle El Bambú, del mismo residencial,
pero la directiva de la colonia logró que
el Viceministerio lo removiera y les devolviera
la limpieza y la tranquilidad a sus
hogares.
Las molestias no
varían de punto a punto, pero en unos son
más graves que en otros.
El caso de la Ruta 2 es
distinto a los demás, pues tiene
más de 20 años de estar ubicado
sobre la calle que del centro de Mejicanos
conduce hacia Mariona. En ese punto, el mal es
endémico y se ha hecho costumbre
estacionar los buses casi a inmediaciones de la
calle, obligando a los transeúntes a que
caminen a la orilla, bajo el riesgo de ser
arrollados.
¡Que se
vayan!
Los residentes de la zona han
intentado en cinco ocasiones retirar el punto de
ese lugar, pero no ha habido respuesta de las
autoridades.
Los delegados del despacho de
buses reconocen que algunos motoristas le causan
problemas a los residentes de la zona, no
obstante, ese reconocimiento no se traduce en
hechos positivos, pues todos los días la
situación molesta es la misma.
"Es difícil complacer
a la gente, porque, por un lado, le beneficia, y
por otro, le molesta que estemos tan cerca de su
casa", dijo José Bonilla, delegado de
despacho de la Ruta 44.
La única manera de
controlar la conducta de los motoristas es
mediante sanciones fuertes, indicó
Bonilla. "Estas se aplican con rigor y sin
distinción", aseguró.
Así mismo, las
inspecciones de Transporte en los distintos
puntos es una medida que la gente solicita se
haga con más frecuencia.