Ola de robos y
saqueos afecta zona de la Feria
La iglesia de María
Auxiliadora (Don Rúa) tendrá que
cerrar durante el día. Muchos sospechosos
tatuados y pedigüeños han invadido
la zona. La Policía no interviene
más que para controlar el tráfico.
Los vecinos solicitan a la Alcaldía que
en un futuro cambie el sitio para el campo de la
feria
El Diario de
Hoy
Varias
casas han sido saqueadas o asaltadas en las
cercanías de la iglesia de María
Auxiliadora (Don Rúa) desde que
inició la instalación de la feria
agostina en ese sector, denunciaron vecinos
afectados.
Los delitos se han
perpetrado, principalmente, en el área
entre la Avenida España, 5a. y 7a.
Avenida Norte y 23a. Calle Poniente.
La madrugada del
sábado, una casa, cuyos dueños
habían salido, fue parcialmente saqueada
por un grupo de desconocidos en la 7a. Avenida
Norte, dijeron los propietarios.
Los vecinos de la residencia
dijeron que dieron aviso a la Policía
para que interviniera, pero ésta nunca
acudió, y los ladrones tuvieron el tiempo
suficiente para hacer de las suyas.
Los cacos se introdujeron por
una ventana y destruyeron las chapas de las
puertas interiores y de la exterior. Luego,
sacaron enseres del hogar.
En otro de los casos, dos
sujetos se hicieron pasar por inspectores de la
Administración de Acueductos y
Alcantarillados (ANDA) para entrar a otra
vivienda en la 23a. Calle Pte. y
robar.
Cierra
iglesia
Los padres salesianos han
decidido mantener cerrado el templo de Don
Rúa entre 9:00 de la mañana y 4:00
de la tarde, debido a la inseguridad que
prevalece en la zona y porque también han
sido víctimas de robos.
Incluso, a los fieles se les
pide que cuando vayan a comulgar lleven consigo
sus carteras y otras pertenencias, pues las
pueden perder si las dejan en las
bancas.
Los vecinos afirman que
grupos de desconocidos tatuados recorren las
calles durante la madrugada, y hasta van
blandiendo sus pistolas y cuchillos, en tanto
que las patrullas brillan por su ausencia, pese
a que cerca hay dos puestos de Policía,
uno sobre la Diagonal Universitaria y el otro
atrás de la embotelladora La
Cascada.
Los vecinos piden a la
Policía que incrementen la vigilancia y
el patrullaje, como han prometido al anunciar
planes de seguridad para las
vacaciones.