Vasquicidio
El Barcelona castigó 7-0 al vasco
Athletic de Bilbao, que con esta paliza en "Nou
Camp" establece un récord negativo en sus
103 años de historia.
Agencia
EFE
El Barcelona obtuvo un triunfo contundente
por 7-0 contra un desconocido Athlétic de
Bilbao, al que dio un repaso en toda regla,
especialmente en el primer tiempo, en el que el
equipo catalán fue un vendaval frente a
un rival que no tuvo respuesta alguna.
El conjunto barcelonista, tan necesitado de
un triunfo de estas dimensiones, se hizo con una
dosis de moral extra, después de una
racha de diecisiete encuentros sin perder en la
que no había consolidado un resultado
como el obtenido frente al Bilbao. Al
Barça se le había reclamado un
éxito de calidad en la inmensidad de
partidos invictos y topó con el rival
adecuado para llevar a cabo su empresa, debido
al prestigio del adversario.
El Athlétic de Bilbao fue un monigote,
sin orden ni concierto en defensa. Al principio
pareció que su juego en el centro del
campo podría resultar molesto para su
adversario, pero con una defensa en línea
tan adelantada, el Barcelona encontró
demasiadas facilidades.
Hasta el 5-0, Overmans había
desperdiciado cinco clarísimas ocasiones
de marcar. En otras tantas, Luis Enrique, en
tres ocasiones, Cocu, en dos, y la de Abelardo,
el Barcelona alcanzó el referido
marcador, en una alarde de acierto sin
parangón en el equipo de Serra Ferrer
esta temporada.
¿Dream Team?
El espíritu del viejo "Dream Team"
ideado y gobernado por Johan Cruyff hace unos
años pareció encarnarse en la
nueva ornada de barcelonistas, dispuestos a
sacar el máximo de provecho en cada
jugada y dar un aire de espectacularidad. El
conjunto catalán encaró el partido
pronto, merced al acierto en el remate de Luis
Enrique, después de una buena
conexión entre los holandeses Overmars y
Cocu.
Antes del segundo tanto barcelonista,
también ejecutado desde las botas de Luis
Enrique, Overmars empezó a labrar su
noche aciaga de infortunio ante la meta. Minutos
después, el Athlétic lanzó
el primer balón contra la portería
barcelonista, tras un remate de
Larraíznar. El segundo disparo
llegó en el siguiente periodo, en una
buen giro de Guerrero, en el que estuvo atento
Reina al remate del vasco.
Tras el segundo gol barcelonista, Cocu, de
fuerte disparo, coló el balón
entre las piernas de Lafuente hasta el fondo de
las mallas. Fueron momentos de total
desconcierto en el Bilbao y de máximo
acierto en el Barça. Abelardo, que se
había sumado a un córner, se
encontró un balón, que
envió a gol.
Luis Enrique, en el '33, marcó su
tercer gol, el sexto de la Liga, mientras que
Cocu repetía acierto ante la meta vasta a
tres minutos para el final. El árbitro
anuló un cuarto tanto del centrocampista
asturiano, cuando señaló un fuera
de juego inexistente.
Kluivert, en la segunda parte, como Overmars
en la primera, debió sentir
lástima, pena o simplemente que ya no dan
más de sí en el uno contra uno
contra el meta rival. El caso es que Lafuente
hizo un gran favor a su equipo en dos acertadas
intervenciones.
Overmars, ante de ser sustituido,
marcó su tanto (7-0), en una de las
docenas de ocasiones que el gol merodeó
la meta bilbaína, también en la
segunda parte.
Rivalidad
Vascos y catalanes tienen una
viejísima rivalidad. Tanto el Athletic
como el Barcelona son apenas dos de los tres
equipos que nuncan han descendido de la primera
división española desde su debut,
en la temporada 1928-29. De hecho, la mayor
goleada liguera en la historia azulgrana (12-1)
fue firmada por los bilbaínos, en el
ejercicio 1930-31. Mientras, la de ayer fue la
peor paliza del Bilbao en sus 103 años de
historia. A continuación, la
estadística de sus choques en la
Liga: