Temor general por
réplica de 5.1 grados deja
El Salvador se vio sacudido ayer por una
réplica de 5.1 grados en la escala de
Richter, la mayor desde el terremoto del pasado
13 de enero. El suceso provocó escenas de
tensión entre la población
El Diario de
Hoy
Un
remezón de 5.1 grados de magnitud en la
escala de Richter sacudió el país
sobre las 2:10 de la madrugada de ayer y,
durante unos instantes, sembró el
pánico en buena parte de la
población.
La réplica, la mayor desde el
terremoto del pasado 13 de enero, tuvo un origen
relativamente cerca de la superficie, a tan
sólo 26 kilómetros, y estuvo
localizado a 65 kilómetros al sur de
estero de San Diego, La Libertad.
En el albergues como "El Cafetalón" se
escucharon gritos de temor e histeria durante
los escasos segundos que duró el temblor.
En algunas zonas de la capital, como
Ayutuxtepeque y la colonia Santísima
Trinidad, las personas abandonaron por un tiempo
las casas, por el miedo a una nueva
catástrofe.
En La Paz, uno de los departamentos
más afectados por el terremoto, la gente
no hablaba ayer de otra cosa. Por la
mañana, con el miedo todavía
presente, narraba entrecortada esos momentos de
abandono de las maltrechas viviendas que
están en pie, los gritos de auxilio y la
histeria general que rodeó la
madrugada.
El paulatino olvido de la población y
la vuelta a una aparente normalidad
continúa siendo una empresa
difícil, máxime cuando
réplicas de la intensidad de ayer son
recordatorios puntuales de la catástrofe
sufrida hace unas semanas.
Disminución
Desde el Centro e Investigaciones
Geotécnicas (CIG), el subdirector, David
Hernández, de manera concisa,
señaló que la réplica es
consecuencia del terremoto anterior y, por lo
tanto, es producto del reacomodo de las
placas.
Asimismo, recalcó la tendencia de las
réplicas a ir disminuyendo.
Desde el terremoto se han producido alrededor
de tres mil réplicas, la mayoría
imperceptibles para la población.
Durante el día de ayer se registraron
otras réplicas de menor importancia.