Gobierno sigue en
emergencia
El presidente Francisco Flores considera
que El Salvador no bajará la guardia,
aún a más de 20 días del
terremoto del 13 de enero. Teme que el invierno
cobre nuevas víctimas debido a los
daños causados en cerros y
cordilleras
- Luis
Laínez
- El Diario
de Hoy
El
gobierno de Francisco Flores ha llegado a una
dolorosa conclusión: todo El Salvador es
vulnerable. No sólo porque el país
entero está a merced de las fallas
geológicas, sino porque el terremoto del
13 de enero debilitó las cordilleras.
"La emergencia no ha terminado. El invierno
representa un peligro", sentenció el
mandatario.
La fragilidad de la tierra provocará
deslaves con las primeras lluvias.
El gobierno sabe que tiene el tiempo en
contra y por eso prioriza la construcción
de viviendas temporales elaboradas por los
mismos damnificados, "de corte y clave", en
palabras del presidente.
De hecho, el invierno obligará a la
administración de Flores cerrar otra vez
la Carretera Panamericana a la altura de Los
Chorros, debido a la inestabilidad del
terreno.
El gobierno trabajará hasta marzo en
el "Proyecto Cordillera", para evitar desgracias
durante el invierno.
El plan incluye desmontar tanques de agua,
demoler estructuras, sellar grietas y compactar
el terreno en la Cordillera de El
Bálsamo.
Como medida inmediata, Obras Públicas
cerrará el paso por la calle hacia
Comasagua, la cual ha quedado al filo de un
desfiladero.
El acceso a Comasagua será por
Jayaque. Flores espera habilitar el tramo
vía Las Piletas.
Flores presentó ayer, en medio de un
fuerte dispositivo de seguridad, la
evaluación oficial de daños y el
plan de reconstrucción de El Salvador al
cuerpo diplomático, diputados,
empresarios y al gabinete.
El evento se realizó en el Museo
Nacional David J. Guzmán, un local que
hasta el miércoles albergó a la
Asamblea Legislativa.
Los retos
El gobierno reporta un millón 169 mil
198 damnificados. La mayor parte de ellos,
según Flores, son campesinos pobres que
habitaban en montañas.
Este grupo, habitantes de cantones y
caseríos, ya estaba en malas condiciones
antes del sismo. Carecían de servicio de
agua potable y de una economía local.
Además, de acuerdo con el gobierno,
estaban en la línea más
débil de atención de las
alcaldías.
Sin embargo, el terremoto complicó
más su situación. No sólo
perdieron sus casas, sino también el
trabajo y la reserva de alimentos para el resto
del año.
Los damnificados urgen de un techo antes del
invierno. Esa es la explicación que las
primeras viviendas para los afectados
serán temporales, pues no hay tiempo para
construir casas permanentes antes de las
lluvias.
Los damnificados construirán sus
propias viviendas, con materiales comprados por
el Fondo de Inversión Social para el
Desarrollo Local (FISDL).
La primera etapa incluye levantar 64 mil 551
casas. El mismo gobierno reconoce que 92 mil 990
viviendas fueron destruidas; 688, soterradas, y
otras 130 mil 515, dañadas.
Que los damnificados construyan es el primer
paso para generar trabajo. Flores está
convencido de que la iniciativa individual es la
mejor opción al asistencialismo.
En lo que va de la crisis provocada por el
terremoto, el gobierno ha distribuido un
millón 431 mil toneladas de alimentos.
Esta ayuda ha sido entregada en los 118 refugios
y 14 albergues.
Aún así, Flores
reconoció que sólo ha podido
llegar a 650 mil damnificados, de un total de un
millón 169 mil 198.
El gobierno planea que la inversión
pública se centre en las zonas
dañadas, para generar fuentes de trabajo
provisionales. Luego, el esfuerzo se
enfocará en recuperar fincas
dañadas y en empleos en el área de
la maquila.
Los costos
El presidente calcula que los daños
causados por el terremoto ascienden a los mil
millones de dólares (ocho mil millones
750 mil colones). Sin embargo, la primera etapa
de la emergencia requiere el desembolso de mil
millones de colones, que serán utilizados
para remover escombros, financiar la
línea de suministros, rescatar la red
vial y alimentar al millón de
damnificados.
"Teníamos en la cuenta de
cooperación internacional 800 mil
dólares (siete millones de colones).
¿Tenemos los mil millones para actuar?
Sí, los tenemos. ¿Y se nos
terminarán? Obviamente, pero para eso
vamos al Grupo Consultivo de Madrid, para ver si
podemos conseguir más recursos", sostiene
Flores.
Pero la gestión de fondos no se
quedará ahí. El gobierno
enviará una comitiva a Washington
(Estados Unidos) el 27 de marzo, para gestionar
el financiamiento de la reconstrucción de
los diversos tramos de la carretera Panamericana
que fueron destruidos por el sismo.
Flores también pedirá a las
autoridades estadounidenses estabilizar el
estado migratorio de los salvadoreños que
residen de manera ilegal. De hecho, el gobierno
de Estados Unidos prometió paralizar las
deportaciones de salvadoreños.