Pugna de poder en
Alcaldía de Tonacatepeque
Una pugna por el control del poder
estalló ayer en la Alcaldía de
Tonacatepeque, al norte de San Salvador, cuando
más de ocho empleados leales al alcalde
Carlos Trejo fueron despedidos por miembros del
concejo, que intentan asumir las riendas del
municipio.
- Edward
Gutiérrez
- El Diario
de Hoy
Las
actividades administrativas del nuevo año
debieron iniciarse ayer, pero fueron suspendidas
por la pugna interna.
Decenas de habitantes llegaron hasta el
edificio municipal para exigir la
expulsión de la secretaria y el
síndico municipal, Regina Garay y Eliseo
Henríquez, respectivamente.
A criterio de varios lugareños, ambas
personas han sembrado la discordia en la comuna,
que fue ganada por el partido FMLN en las
pasadas elecciones.
Ambos rehusaron hablar y dijeron que
oportunamente se convocaría a los medios
para dar declaraciones.
Tierra de nadie
Con apenas siete meses de haber asumido la
alcaldía, Carlos Trejo enfrenta su
primera crisis interna, que tendría su
origen en la contratación y despido de
personal.
El concejo no tiene facultades para destituir
empleados de forma arbitraria ignorando su
autoridad, afirma Trejo.
Sostiene que la actitud asumida por este
grupo mayoritario de concejales constituye una
represalia por haber rechazado la
contratación de nuevos empleados que
simpatizan con los miembros del concejo.
Como en Guazapa
La crisis que atraviesa la Alcaldía de
Tonacatepeque es similar a la que
atravesó el año pasado su vecina,
la de Guazapa, cuyo ex alcalde, Ernesto Corado,
sufrió una insurrección de su
concejo que pretendió arrebatarle el
poder.
Corado sucumbió ante una batalla
interna entre los integrantes de diversas
fracciones del FMLN.
Fue encarcelado, acusado de extender
cédulas a menores y
malversación.
Logró ganar las batallas legales, lo
que le permitió concluir su
período en abril pasado.
Llega la Policía
La situación en Tonacatepeque se
volvió tensa.
Los agentes del CAM resultaban insuficientes
para controlar a la multitud que se aplomaba
hacia el edificio municipal.
La Policía tuvo que intervenir cuando
una turba pedía la cabeza de la
secretaria municipal, Regina Garay. Una
comisión de la Procuraduría de
Derechos Humanos también intervino. Los
ánimos se caldearon con la llegada de la
diputada Ileana Rogel.
"¿Y usted qué hace? Aquí
todo está tranquilo", fue la bienvenida
que le dieron.