Serena perdió
la calma
La mayor de las hermanas Williams
cedió ante el empuje de la suiza Martina
Hingis, en los cuartos de final del Abierto
Australiano.
Agencia
EFE
La
suiza Martina Hingis, primera favorita, se
abrió paso a las semifinales del Abierto
de Australia de tenis en un agónico
partido contra la estadounidense Serena Williams
(6) de dos horas y 19 minutos. Hingis
venció por 6-2, 3-6 y 8-6 a Serena, que
no obstante sirvió para ganar el
encuentro con 5-4 en el tercer 'set' y estuvo a
dos puntos de la victoria (iguales).
Serena jugó muy agresiva (42 golpes
ganadores) pero también, en su
empeño de liquidar a Hingis por la
vía rápida, cometió
demasiados errores no forzados (54) que al final
pesaron en su ánimo. El triunfo de Hingis
impide que las dos hermanas Williams puedan
enfrentarse de nuevo en las semifinales de un
Grand Slam, como sucedió en Wimbledon el
pasado año.
Venus, en tres
Venus Williams, campeona de Wimbledon y el
Abierto de Estados Unidos, y medalla de oro en
los Olímpicos de Sydney, escapó de
una derrota que parecía inevitable por
sus numerosos errores no forzados, pero al final
doblegó a la surafricana Amanda Coetzer
para colocarse en las semifinales.
La tercera favorita se impuso por 2-6, 6-1 y
8-6 en una hora y 46 minutos en la "Rod Laver
Arena" y con techo cubierto debido a la lluvia,
pero estuvo a tres puntos de abandonar Melbourne
en el duodécimo juego cuando Coetzer se
situó con ventaja de 6-5 y la americana
servía con 15-30.
A Coetzer, conocida por el sobrenombre de
"Asesina", le faltó sangre fría
para liquidar a su rival cuando la tenía
contra las cuerdas. A pesar de su pequeña
estatura (1,58 metros), la surafricana siempre
ha dado la talla ante rivales de
envergadura.
Venus se lo puso fácil con un
inconsistente revés y 56 errores no
forzados y sufrió durante el comienzo del
encuentro como nunca (Coetzer se puso 4-0 y
ganó el parcial por 6-2) pero
reaccionó a tiempo para marcar un 3-0 a
su favor en el segundo. En el definitivo supo
ganar y aprovechar su oportunidad cuando Coetzer
no sabía dar la vuelta al encuentro.