Disminuyen casos de
niños quemados
El Hospital Benjamín Bloom
reportó menos casos de niños
atendidos por quemadas con pólvora
- Guadalupe
Hernández
- El Diario
de Hoy
Por
no quemar a otra persona, Douglas Oswaldo
Pérez, de 13 años, terminó
en la sala de emergencia del Hospital Rosales,
con quemaduras graves en la mano derecha.
El menor asegura que el mortero, por el que
había pagado 10 colones, tenía
corta la mecha, y por eso explotó antes
de tiempo.
"No tuve tiempo de tirarlo porque iba pasando
una persona", dijo.
A pesar de la lesión en su mano,
Douglas sonreía y bromeaba un poco.
"Ahora parezco boxeador, pero nunca
más voy a reventar cohetes",
aseguró.
Pero la noche no sólo fue mala para
Douglas. En el Hospital Benjamín Bloom,
Francisco Armando del Castillo, de 8
años, se preguntaba si volvería a
ver bien después del tratamiento que le
realizaban los médicos.
El pequeño sufrió daños
en sus dos ojos, después de que le
explotara pólvora cerca de la cara.
Su padre, Francisco del Castillo,
explicó que el niño,
imprudentemente, raspó un cohete y le
explotó.
Por suerte, el caso no fue considerado de
gravedad y el menor regreso a su casa.
Disminuyen
Los casos de menores quemados por el mal uso
de la pólvora disminuyeron, reportaron
los médicos del turno de fin de
año del Bloom.
Aseguran que en las últimas 24 horas
de 2000 sólo atendieron a 11
niños, de los que sólo cuatro
ameritaron el ingreso.
"Lo bueno es que ninguno pasó a la
sala de operaciones. Fueron casos leves, se les
hizo limpieza y curaciones, y se les dio
tratamiento ambulatorio", dijo un galeno.
Informaron de que en las festividades de
Navidad fue mayor el número de
niños quemados.
Las instituciones de socorro consideran que
la campaña para que los padres de familia
cuidarán a los niños tuvo efectos
positivos.