Romario, rey
acongojado
El delantero brasileño Romario fue
elegido mejor jugador de América por el
periódico uruguayo El País, pero
recibió el galardón todavía
triste por el desenlace de la final en su
país.
Agencia
EFE
Romario de Souza, elegido "Rey" del
fútbol de América por el diario
uruguayo El País, recibió la
noticia del reconocimiento aún abatido
por la avalancha que el sábado
provocó unos cien heridos en la final de
la liga brasileña. En la tradicional
elección del periódico
montevideano, Romario superó al argentino
Juan Román Riquelme, del Boca Juniors, y
logró uno de los pocos reconocimientos
que le faltaban en el fútbol, entre los
que destaca el de mejor jugador del mundo en
1994.
Pero la noticia le llegó un día
después de ser testigo de la que pudo ser
una tragedia en el Estadio carioca de "Sao
Januario", del Vasco da Gama, en el que aspiraba
a conseguir el primer título del
campeonato brasileño de su carrera,
ayudando a su equipo a vencer al Sao Caetano.
Según la prensa, la avalancha fue
producto de una discusión entre hinchas
precisamente por Romario.
¿Culpable?
El delantero acababa de salir del campo por
lesión, a los 23 minutos, y la pelea
habría surgido entre aficionados que
discutían sobre las condiciones
físicas de Romario, quien cumplirá
35 años el próximo 29 de
enero.
Esos incidentes ensombrecieron el final de la
que ha sido la temporada más
fructífera en la vida del 'baixinho'
(bajito), como le llaman sus compatriotas por
sus escasos 1,69 centímetros de
altura.
Las estadísticas dicen que Romario es
hoy el máximo goleador activo en el
fútbol brasileño y hay quienes
sostienen que en el mundo.
Desde su debut a los 19 años, Romario
ha estremecido las redes contrarias 674 veces,
67 en partidos oficiales de la selección
brasileña, lo que le convierte en el
segundo goleador en la historia del equipo
nacional, a 28 de Edson Arantes do
Nascimento.
También este año el ex jugador
del PSV Eindhoven holandés, el Barcelona
y el Valencia españoles y el Flamengo
carioca, anotó en igual número de
partidos 73 goles, que representan una nueva
marca en su ya prolifera carrera. De esos goles,
66 fueron con el Vasco da Gama y los otros siete
en apenas dos encuentros con la
selección, que le bastaron para
encumbrarse temporalmente como máximo
anotador de las eliminatorias suramericanas del
Mundial del 2002.
Once goles este año anotó en la
Copa Mercosur, ganada por el Vasco da Gama y en
la que quedó como líder anotador,
por segundo año consecutivo.
En el partido que una avalancha obligó
a suspender el sábado, Romario se
proponía ayudar al Vasco da Gama a
conseguir un título de campeón
brasileño que sería el primero en
su hoja de vida personal y también
desplazar a Adhemar, del Sao Caetano, del
liderato de goleadores del torneo.
La segunda de esas intenciones la
frustró la lesión que le
sacó del partido a los 23 minutos de
juego. La primera, aún está en
duda.
Las autoridades del fútbol local deben
decidir si el partido se reanuda, cosa que el
Sao Caetano rechaza, si ambos clubes comparten
el título, que parece la opción
más probable, o que uno de ellos es
campeón y punto.
Así, Romario puede todavía
alcanzar ese primer título de
campeón brasileño de su vida, pero
como dijo el sábado entre los incidentes
ocurridos en la cancha del Vasco, "no es momento
de festejar. Ahora hay que pensar en los
heridos".
Y seguramente tendrá mucho menos para
celebrar si finalmente la justicia deportiva
brasileña opta por responsabilizar al
Vasco da Gama de lo ocurrido, quitarle los
puntos y consagrar campeón al Sao
Caetano.