Inician combate
contra saqueadores de iglesias
Las autoridades allanarán negocios
de venta de antigüedades en busca de
objetos robados
- Jaime
García
- El Diario
de Hoy
La
Policía Internacional (INTERPOL) se
comprometió desde ayer, con la Iglesia
Católica, a combatir el hurto en las
parroquias y el tráfico de bienes del
patrimonio cultural del país.
El Consejo Nacional para la Cultura y el Arte
(CONCULTURA) reunió ayer a 136 sacerdotes
de las parroquias que conforman la
Diócesis de San Salvador, para
instruirlos sobre la forma de elaborar un
inventario de los bienes sacros que mantienen en
sus iglesias.
El inventario es necesario para que la
INTERPOL pueda recuperar los bienes cuando
éstos son robados y sacados al
extranjero.
La ficha de inventario contiene las
características, descripción,
fecha de elaboración de inventario, el
material del cual está hecho el objeto,
iglesia a la que pertenece y la foto de
éste.
El Arzobispo de San Salvador, Fernando
Sáenz Lacalle, consideró que los
saqueos a las iglesias son perpetrados por
sujetos que integran bandas organizadas que
venden objetos sacros, antiguos y valiosos.
El prelado católico indicó que,
hasta el momento, no cuentan con el detalle de
la suma a la que asciende lo robado, pero
estimó que podría ser millonaria
la pérdida. "Son piezas de valor
incalculable y no se puede determinar
económicamente", dijo Sáenz.
CONCULTURA pretende instruir a los miembros
del clero, religiosos y laicos acerca del
levantamiento de inventarios de los bienes
muebles de valor que pertenecen a un templo.
La iglesia considera que el contar con un
inventario se ha vuelto una necesidad ante los
frecuentes robos y sustracciones que han
sucedido en los últimos años.
Los delincuentes han cargado con
imágenes de santos, vasos sagrados y
otros objetos de culto.
Recuperar
El jefe de INTERPOL en El Salvador,
subcomisionado Eleazar Martínez,
informó que han coordinado esfuerzos con
CONCULTURA para recuperar los bienes hurtados y
que han sido sacados del país.
INTERPOL está afiliada a 156
países, por lo que, al encontrar una
pieza robada en alguno de esos países, es
posible repatriarlas.
Martínez informó que han
logrado identificar un mercado nacional y uno
extranjero en los que se venden los objetos
hurtados.
Explicó que existen sujetos que hurtan
los objetos, otros que se encargan de venderlos
y otros que son cómplices al
comprarlos.
Los venden por catálogo o por encargo.
"Muchos aprovechan actos en las iglesias para
tomar fotografías a los objetos que
ahí hay, para luego proponerlos a venta",
indicó el jefe policial.