La ciclovía
terminó en pleito
Vecinos del lugar, con sus niños,
sus perros y sus gatos, formaron una valla e
impidieron que la ciclovía llegara a
feliz término. De modo que la
mañana deportiva finalizó en
discusiones subidas de tono, conatos de bronca y
sinsabores. Alguien debe poner orden en este
asunto.
- Roberto
Aguila
- El Diario
de Hoy
Con
palabras ofensivas, reclamos airados y hasta
amenazas de sacar armas de fuego, terminó
la ciclovía montada por la
Federación Salvadoreña de Ciclismo
la mañana de ayer.
Una valla humana formada por vecinos del
lugar no permitió que se llevara a cabo
la competencia en la categoría
élite, y tanto los ciclistas como los
organizadores optaron por retirarse antes de que
las cosas finalizaran en tragedia.
La pugna, tal parece, viene
repitiéndose por derechos sobre la
vía no definidos por las autoridades
correspondientes, ya que mientras los
organizadores de la ciclovía dicen tener
el permiso respectivo para realizar sus eventos,
los vecinos del lugar también alegan
disponer de derechos para usar la calle en
actividades aeróbicas, pasear sus perros,
patinar y que sus hijos jueguen.
Ernesto Vides, presidente de la
Fedración Salvadoreña de Ciclismo,
dijo que la vía, comprendida desde la
calle Juan Pablo II hasta la San Antonio Abad,
es utilizada por los vecinos todos los domingos,
y que el ciclismo sólo la usa una vez por
mes.
Que la federación adquirió el
permiso ante la Alcaldía Municipal de
usar la vía en su totalidad, pero que al
suscitarse reclamos de los vecinos que alegaron
invasión de sus derechos, el ciclismo
optó por utilizar solamente la mitad de
la vía asignada, dejando la otra mitad al
servicio los vecinos.
Sin embargo, éstos no quieren que
nadie se entrometa en lo que consideran suyo.
Este fue el origen del pleito de ayer, cuando el
grupo de vecinos, encabezados por Miguel
Safié, se colocaron sobre la vía
y, a la fuerza y con amenazas, lograron que el
evento ciclístico se suspendiera.
Es urgente que las autoridades deportivas
correspondientes intervengan en el asunto, antes
de que la pugna derive en algo lamentable.
Porque lo suscitado ayer tiene esos ribetes, ya
que algunos vecinos amenazaron con sacar sus
armas de fuego si la actividad ciclista no
terminaba.
Lo poco rescatable
Solamente siete pruebas se lograron realizar.
Y todas ellas se hicieron en condiciones
apremiantes: sorteando perros, señoras
corriendo, recién nacidos en cochecitos
empujados por sus madres, niños patinando
y otros