Lunes 16 de octubre


Raúl Toro salvó a Firpo

Firpo actualizó su pasividad funcional, el desgano para pelear el partido y su ceguera ofensiva, y apenas rescató un punto tras el empate 1-1 ante Dragón. El rescate se lo procuró Raúl Toro, echándose al equipo al hombro y marcando el gol de la igualada.

Roberto Aguila
El Diario de Hoy

No sabemos qué va a pasar con Firpo cuando Raúl Toro se resigne al almanaque y cuelgue los botines. Porque el chileno, pese a su veteranía, sigue siendo el salvador del equipo pampero, el que ingresa al campo y le brinda la claridad de su zurda para rescatarlo de las tinieblas

Ayer, frente a Dragón, a Raúl Toro sólo le bastaron treinta minutos de ejecutorias para ponerle a Firpo otra cara, y hacer que saliera del bache en que se debatía cuando estaba en desventaja en el marcador, y su escaso volumen de fútbol no le alcanzaba ni siquiera para una discreta proyección ofensiva.

Raúl ingresó al campo en reemplazo de Nelson Montoya sobre los '60. Y fiel a su estilo, comenzó a procurar salida y llegada al amparo de su zurda genial. Como consecuencia, el área del rival se inundó de sus centros medidos y Firpo tomó la postura ofensiva necesaria para buscar el empate obligado.

Raúl Toro no sólo contagió al resto del equipo, sino que marcó el empate con un zurdazo de su sello sobre los '75, y acercó a Firpo al triunfo en esa pelota que le entregó en bandeja a Washigton Hernández y que el uruguayo desperdició. Al final, otro toque sensacional del chileno dejó a González Vichez frente al gol, pero el delantero estrelló la pelota en un poste.

Antes, todo fue de Dragón

Antes de esa transformación pampera, el partido había sido de Dragón, por mayor entrega y por iniciativa. El equipo de Nelson Brizuela tuvo un arranque de mucha prestancia, concentrando su objetivo en la apetencia para buscar el gol.

En ese sentido el equipo fabuloso no solamente desplegó marca en todos los sectores del campo, sino que tuvo capacidad para armar juego y arribar con toda claridad a zonas de remate. Así se puso en ventaja sobre los '19, cuando William Reyes envolvió a toda la zaga pampera en el torbellino de su dribling y cruzó el remate al palo opuesto del arquero Allan Deras.

El reproche que le cabe al conjunto verde es que no mantuvo su despliegue de ataque con la misma contundencia, sino que cambió a una postura defensiva tras el gol para mantener la ventaja, y se colgó del contragolpe como única vía ofensiva.

Pero aun así siguió siendo el mejor equipo en el campo. Porque conservó su capacidad para destruir juego con la ferrea marca desplegada del medio campo hacia abajo, encimando siempre sobre los volantes pamperos y clausurando los intentos que insinuaban González Víchez, Celio Rodríguez y Washington Hernández.

Cabe decir que al margen de la potencia defensiva desplegada por Dragón, Firpo fue un equipo resignado a perder la pelota, lento en cerebración e incapaz de juntarse en el toque para mantener la posesión. En este cuadro de desamparo manudo, fue gravitante la lentitud de sus volantes, quienes se aferraron al pelotazo frontal para ganar contacto con los hombres de adelante, y ese pelotazo anunciado fue festín para los zagueros de Dragón.

Durante los 60 minutos sin Toro, Firpo no logró un tan solo desborde para una proyección de ataque serio, porque la pasividad fue tanta que ni sus volantes ni sus laterales ocuparon nunca las bandas para, al menos, agrandar el frente ofensivo.

Fue hasta que llegó Raúl Toro, como un Aladino, y frotó la lámpara de su zurda para rescatar un punto que no cabía en el conformismo pampero.


[Nacional] [Negocios] [Deportes] [Editorial] [Escenarios] [El País] [Chat]
[
Obituario] [Escríbanos] [Ediciones anteriores] [Otros Sitios] [Hablemos] [VIDA] [Guanaquín] [Vértice]
[
RUZ'00] [Portada] [Planeta Alternativo]

Copyright 1995 - 2000. El Diario de Hoy
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o
parcial sin autorización escrita de su titular.
www.elsalvador.com