Con pelota
nueva
El tenis de mesa salvadoreño
estrenará una nueva pelota, dos
milímetros más grande, durante el
XXI Campeonato Centroamericano de la
categoría mayor, a realizarse en San
Salvador desde el 16 de noviembre.
Jorge
Carbajal
Setenta
y cuatro años para una evolución
de sólo dos milímetros. Parece
poco, pero el cambio de tamaño en el
diámetro de las pelotas de tenis de mesa,
en vigencia desde el 1o. de octubre,
supondrá una verdadera revolución
de este deporte.
Desde su nacimiento, a finales del Siglo XIX,
el tenis de mesa -también conocido por su
onomatopéyico 'ping pong'-
registró cambios minúsculos en su
reglamentación. Lo que, entre 1904 y 1922
fue apenas una diversión para
después del almuerzo entre la
aristocracia británica, se
transformó en un deporte serio en 1926,
cuando un grupo de cultores fundó la
International Tenis Table Federation (ITTF, por
sus siglas en inglés) y organizó
el primer Mundial de la disciplina.
Las dimensiones de la mesa (una superficie
rectangular de 2.74 metros de largo por 1.525
metros de ancho), la altura de la red (15.25
centímetros), la puntuación (el
primero que gane dos de tres o tres de cinco
'sets', cada uno de 21 puntos), todas ellas
permanecen inalterables desde entonces. Sin
embargo, la dimensión de la pelota, una
esfera blanca o amarilla elaborada con
celuloide, sufrió un cambio
revolucionario. Sus originales límites de
entre 37.2 a 38.2 milímetros ahora se
cabalearán en cuarenta.
Los aficionados salvadoreños
tendrán la oportunidad de apreciar las
consecuencias de este cambio durante el XXI
Campeonato Centroameriano Mayor, a realizarse en
el capitalino Palacio de los Deportes del 16 al
19 de noviembre.
¿Por qué?
Carlos Esnard, entrenador cubano responsable
del trabajo de la Federación
Salvadoreña de Tenis de Mesa (FESALTEME),
comentó que el cambio en el
diámetro de la bola es sólo parte
de una serie de modificaciones que los
organismos internacionales impulsarán en
los próximos años para beneficiar
tanto a los deportistas como a los
aficionados.
Por un lado, los aficionados de Europa y Asia
que siguen de cerca los campeonatos nacionales
podrán seguir de mejor forma el curso de
la pelota tanto en competencias en vivo como por
televisión. Además, esos dos
milímetros se traducen en un mejor
control del juego de parte de los jugadores,
añadiendo precisión a la
tradicional velocidad del 'ping pong'.
Los competidores de Guatemala, Honduras,
Costa Rica, Nicaragua, Panamá,
México y El Salvador que se
medirán a partir del próximo 16 de
noviembre en la duela del Palacio de los
Deportes podrán experimentar el cambio en
el tamaño de la bola, y dar su aval o sus
quejas al respecto.
El fin de semana anterior, la ESALTEME,
organizó el tercer ránking
nacional para definir el equipo que
participará en las competencias, de medio
mes de duración, de suyo el evento
más importante de la Confederación
Centroamericana de Tenis de Mesa
(CONCATEME).
Las cinco primeras posiciones fueron ocupadas
por René Escobar, Ricardo Sosa, Mauricio
Grande, Morayle Alvarez y Nelson Aldana. Escobar
venció a Sosa con parciales de 21-18 y
21-19, mientras que Grande venció a
Alvarez 21-17 y 21-16.
Sosa, Grande, Escobar y Aldana
integrarán el primer equipo masculino, y
serán reforzados por Mauricio Castro y
por Roberto González.
El equipo femenino quedó integrado por
Morayle Alvarez, De Hsuang Wang, De Ying Wang,
Sonia Ramírez, Ana González e Iris
Mercadillo.
Según Esnard, la ITTF también
discute la posibilidad de reducir el
número de puntos en cada 'set', para que
la competencia sea más
dinámica.
Revolucionaria
La dimensión de la pelota de tenis de
mesa no había sido modificada desde1926,
cuando se realizó el primer Campeonato
Mundial de la disciplina.
El tamaño de la pelota anterior era de
38 milímetros. La nueva tendrá dos
milímetros más.
Según los miembros de la
Federación Salvadoreña de Tenis de
Mesa (FESALTEME), la 'nueva pelota' es
más lenta y por ende necesita remates
más fuertes. Esto permitirá tanto
un mayor control de los jugadores, como
más facilidades para que los espectadores
disfruten del espectáculo.