Humillación
en cinco actos
Firpo tuvo una actuación magistral
en el partido que derrotó al Aguila, que
no existió en la cancha, por 5-0.
Oscar
Guerra
Firpo
volvió a ser el equipo de antes. Ese que
no necesita correr en exceso para ganar los
partidos. Ayer dio una cátedra en el
Estadio Cuscatlán al derrotar al Aguila
con un contundente 5-0.
Los usulutecos no dieron tiempo ni de
calentar a sus oponentes, pues en su primera
llegada al área consiguieron la primera
anotación por medio de un disparo de unos
20 metros de Abraham Monterrosa, que
aprovechó la nulidad en la marca para
vencer a Juan José Gómez.
Con el marcador en contra, los aguiluchos
intentaron hacerse del control del balón
y buscar la paridad. Sin embargo, fueron
incapaces de generar alguna llegada de peligro.
Y es que no contó con nadie que tomara
las riendas. Ni Marcio Sampaio o William Torres
Alegría hicieron algo.
Mientras Aguila intentaba revivir, el lateral
izquierdo de Firpo, Nelson Quintanilla, daba la
segunda estocada con un tiro razante, unos tres
metros adelante de la jugada del primer gol,
tras un mal rechazo de Gómez. Era el
minuto 16.
Sesenta segundos después, Firpo
perdió a Monterrosa, que abandonó
el terreno tras una lesión en una de sus
rodillas. En su lugar ingresó Santos
Cabrera.
Con el 2-0, Firpo comenzó a
administrar el balón, cediéndole
un poco de terreno al Aguila, que se mantuvo
constante en su inoperancia. Lo mucho que pudo
hacer fueron unos tiros de media distancia y un
error del delantero Adrián Mahía,
que no pudo concretar en solitario frente al
portero Alvaro Misael Alfaro.
Para no ser menos, los actuales campeones
respondieron con un tiro de Washington
Hernández que fue a pegar en el poste
izquierdo.
Aguila, a estas alturas, era un colador, que
no podía frenar las llegadas de sus
oponentes. Una de las razones de la floja marca
era la ausencia de sus dos contenciones,
Alexander Amaya del Cid y Erbert Burgos, pues
sus suplentes, Kilmar Jiménez y Osvaldo
Ardiles no dieron el ancho.
Al minuto 36, Firpo perdió al anotador
del segudo gol, cuando Quintanilla tuvo que
salir también por lesión. Fue
sustituido por Marcos Portillo.
Así, Neftalí Recinos
pitó el final del primer tiempo, ante la
alegría de Usulután y la
frustración de San Miguel.
Segundo tiempo
Hugo Coria, entrenador del Aguila,
mandó al terreno a Waldir Guerra para
jugar en lugar del hondureño Miguel
Mariano, que no se vio en ninguna jugada.
Las consecuecias de ese cambio fueron nulas,
pues la dinámica del partido fue la
misma. El equipo pampero hacía lo que le
venía en gana. Driblaba, sostenía
y llegaba con toda la comodidad del mundo.
Tal era el dominio que el defensor aguilucho
Roberto Martínez cometió una
entrada artera contra Carlos Catro Borja, que le
valió la tarjeta roja. Asimismo, Mauricio
Dos Santos también fue expulsado por
iniciar un conato de bronca.
Todo igual, los dos con diez jugadores. Los
que mejor sacaron provecho fueron los firpenses,
que empezaron a explotar el vacío de
Martínez. En la banda nacieron los otros
tresa goles.
El primero a los '66, por medio de Fredy
González, que bajó con el pecho un
centro de Canjura para quedar solo frente a
Gómez y definir a placer.
Tres minutos más tarde, Washington
Hernández inicia una jugada,
también por la izquierda que llegó
a los pies de González, que tocó
de regreso al desmarcado Hernández. El
uruguayo no hizo más que levantar el
esférico ante la salida de
Gómez.
Aguila ya había tirado la toalla y
sólo hacía presencia en el terreno
de juego. De nuevo, González Vichez, en
jugada individual puso la cereza en el pastel.
De nuevo, por la izquierda, el delantero
avanzó en soledad, agarrando mal parada a
la defensa y en contrapié a Gómez,
para conseguir el quinto y el segundo en su
cuenta personal.