El nuevo Dr.
Cerebro
Vladimir Kramnik tiene sólo 25
años, es un hombre cordial y accesible, y
entre sus entrenadores tuvo a los ex campeones
mundiales Mijail Botvinik y el mismo Gari
Kasparov.
Agencia
EFE
El
nuevo campeón del mundo oficioso, el ruso
Vladimir Kramnik, es desde hace muchos
años una estrella del tablero que nunca
se ha comportado como tal y ha sido siempre
accesible para periodistas y aficionados.
Nacido en Tuapsé (Rusia) el 25 de
junio de 1975, aprendió a jugar al
ajedrez a los cinco años siendo su padre,
famoso escultor, el primer maestro y
entrenador.
Muy pronto entró en la Escuela de
Pioneros de Tuapse donde se impartían,
entre otras disciplinas, clases de música
y ajedrez. A los doce años, fue
trasladado a la escuela para los grandes
talentos soviéticos que dirigía en
Moscú el mítico campeón
mundial Mijail Botvinik (1911-1995).
Allí recibió clases de este y
de Gari Kasparov que ya era campeón del
mundo. Kramnik, en varias entrevistas, ha
declarado que en realidad Kasparov no fue
realmente su profesor aunque tuvo contactos
ajedrecísticos con él.
En 1987 Krmanik fue campeón sub-15 de
la entonces URSS, en 1990 subcampeón del
mundo en sub-16 y campeón en esta misma
categoría en 1991. En 1992, con
sólo 16 años, y por
recomendación de Kasparov, fue incluido
en la selección de Rusia para disputar
las Olimpiadas en Manila. Kramnik estuvo
sensacional y logró la medalla de oro
individual con ocho victorias y unas tablas en
nueve partidas y la medalla de oro por
equipos.
Consistente
Desde entonces, sus triunfos en torneos han
sido innumerables y se ha mantenido, en los
últimos años, en los tres primeros
puestos de la clasificación mundial. En
1996 compartió con Kasparov el primer
lugar. En la última clasificación
de la FIDE (Federación Internacional de
Ajedrez) desbancó al indio Viswanathan
Anand del segundo puesto.
El punto negro en el brillante historial de
Kramnik son sus fracasos en los ciclos del
Campeonato del Mundo donde siempre era eliminado
antes de llegar a la cima.
El nuevo campeón ha tenido como
ayudantes en este Mundial a tres grandes
maestros: el español Miguel Ilescas, el
francés Joel Lautier y el ruso Eugeni
Bareev.
Los problemas le van a llegar ahora a
Krmanik, cuyo reciente título va a ser
discutido por todos. Por una parte, ha vencido
al número uno del mundo desde hace 15
años pero por otra, este Mundial oficioso
no es reconocido por la FIDE que organiza todos
los años, desde hace dos, una
eliminatorias entre todos los jugadores del
mundo y cuyo campeón actual es el
también ruso Alexander Jalifman.
Ademas, Kramnik fue derrotado por el
español, de origen letón, Alexei
Shirov en Cazorla (Jaén) en 1998 donde se
decidía quien se enfrentaría con
Kasparov con el título en juego.
Kasparov no quiso, o no encontró
patrocinadores, para su duelo con Shirov y
decidió enfrentarse con Anand pero este
se negó por diferencias con la
organización del gran maestro
inglés Raymond Keene que había
creado la compañía Braingames
PLC.
Finalmente, Kramnik aceptó jugar esta
final, hecho muy criticado por Shirov que
recogió 89 firmas de apoyo en una carta
que reivindicaba si derecho a jugar contra
Kasparov al haberle derrotado en Cazorla por un
contundente 5,5 a 3,5.
Ahora, Kasparov querrá jugar una
revancha, Anand tratará de enfrentarse
con el nuevo campeón, Shirov
volverá a plantear sus derechos y
Jalifman proclamará que el es el
auténtico campeón del mundo,
mientras Anatoli Karpov, que tiene pleitos con
la FIDE, sigue diciendo que es el único
que ostenta este cetro.
Y dentro de tres semanas comienza el nuevo
ciclo de eliminatorias de la FIDE en Nueva Delhi
donde es probable que Jalifman no renueve el
título y haya otro campeón del
mundo. Uno más.