Primer baño
de humildad
Los Lakers perdieron 92-97 ante Utah,
justo en la noche que la NBA les entregó
sus anillos como campeones de la temporada
pasada.
Agencia
EFE
Los Lakers de Los Angeles vivieron la noche
del miércoles una intensa fiesta de
celebraciones y entrega de reconocimientos como
campeones de la NBA, aunque en el apartado
deportivo vieron también como dos
veteranos del baloncesto les frustraron la
fiesta.
Con sus estrellas Shaquille O'Neal, Kobe Ryan
y su nueva figura Isaiah Rider, los
californianos regresaron a su casa, el "Staples
Center", eufóricos después de
haber ganado en la jornada inaugural a los Trail
Blazers de Portland en partido de revancha.
El juego tuvo como preámbulo la
entrega de los anillos de campeones del
título que los Lakers ganaron hace poco
más de cuatro meses y ésta se
llevó a cabo en medio de un ambiente de
fiesta amenizado con música especialmente
diseñada para el evento en medio de la
algarabía de miles de fanáticos
que aclamaban a sus héroes.
Caballo de la sabana
Sin embargo, la fiesta se convirtió en
un auténtica frustración y
humillación para los Lakers cuando no
pudieron ganar a un equipo que tiene como
estrellas a dos jugadores con 37 y 38
años respectivamente, dos
antigüedades del baloncesto
profesional.
Los veteranos Karl Malone y John Stockton
volvieron a demostrar que quieren ser
protagonistas en la liga y propinaron una
derrota a domicilio al conseguir en conjunto 47
puntos y vencer su equipo, los Jazz de Utah ,
por 97-92 a los actuales campeones.
"Nosotros vinimos a ganar, a darle a nuestro
equipo un triunfo, porque aun cuando la
temporada es joven, debemos ubicarnos desde el
principio entre los equipos que lideran las
clasificaciones", dijo Malone, que
finalizó con 26 puntos y 11 rebotes,
mientras que Stockton logró 26 tantos y
14 asistencias para ser una vez más la
pareja más completa que hay en la
NBA.