Trío de
Reyes
Tres anotaciones del líder de
goleo, William Reyes, fueron pieza clave en la
victoria de Dragón 7-2 sobre el
Atlético Marte.
Oscar
Guerra
Con
menos de la mitad de su plantel titular, el
Atlético Marte cayó ayer ante el
Dragón, con un abultado 7-2, en partido
disputado en el estadio Juan Francisco Barraza,
de San Miguel.
En un primer tiempo por demás bizarro,
los dos equipos deleitaron a los pocos
aficionados que se hicieron presentes con seis
goles. Dragón tenía una ventaja
desde antes del pitazo inicial, el Marte
llegó a San Miguel con la ausencia de
cinco jugadores, expulsados en la fecha
anterior.
Los mitológicos, sabidos de su
handicap, salieron a presionar. El primer aviso
fue un tiro al poste de William Reyes.
Así, al '12, Rodinei Martins abrió
la cuenta con un cabezazo. Los hinchas del
Dragón se alegraron por el tanto y pronto
pidieron el otro.
Sin embargo, los marcianos pensaron otra
cosa. Siete minutos después, Emiliano
Pedrozo puso la paridad tras un atenimiento de
la defensa. La sorpresa no paró
ahí, pues Marte se fue arriba a los 29
minutos con gol de Julio Peña.
Eso fue todo para los azules. Dragón
retomó las riendas del encuentro y se fue
con todo hacia el área rival. El empate a
dos llegó por medio de un penalti cobrado
por el hondureño William Reyes al
'37.
Dos minutos más tarde, el mismo Reyes
cerraba por la derecha un centro para que su
equipo tomara el liderato de una vez por todas.
Para el Marte apenas empezaba lo peor, ya que
justo después del gol fue expulsado el
defensor Edgar Batres por un exceso de
aplicación de reglamento.
Ya con un jugador más y en tiempo de
descuento, los migueleños cerraron la
primera mitad 4-2 con un tanto del sustituto
Alexis Argueta.
El resto
Dragón salió más
tranquilo para la segunda mitad. Comenzó
a dominar en todo el terreno de juego. Producto
de ese dominio, Reyes robó una pelota en
las cercanías del área marciana y
en jugada individual clavó el quinto.
A estas alturas, Marte ya no existía
en el terreno de juego y sólo daba
muestras de vida a través de algunos
chispazos de Ernesto Góchez.
Los mitológicos no estaban conformes.
A los '78, Moisés Canalonga
consiguió el sexto después de
haber errado infinidad de oportunidades. El
festejo se vio ensombrecido por la malacrianza
del jugador, que no sólo quiso callar a
su barra, sino que también les
mostró el dedo medio, a espaldas del
árbitro.
La goleada se cerró a cuatro minutos
del final con el segundo para Rodinei Martin.
Con esta victoria, Dragón se acerca a las
esperanzas de clasificación, pues
consiguió 21 puntos, uno menos que
Balboa, que juega este día.