Los diez pecados del
Santa Clara
Lo que nació como un capricho de la
FEDEFUT en 1997, ha terminado
convirtiéndose en un vergonzoso ejemplo
en el fútbol salvadoreño. Santa
Clara, tirado a su suerte hace dos años,
está, no sólo a punto de
descender, sino incluso de desaparecer por falta
de fondos. La tabla de salvación
sería un endeble proyecto de
'fusión' con la Universidad de El
Salvador, de cuyo futuro sólo dan fe dos
o tres funcionarios irrelevantes y un periodista
deportivo.
D. Herrera/R.
Baires
La
presencia del Santa Clara en la Liga Mayor es
casi milagrosa. Mientras, su
participación, lejos de discreta, ha sido
catastrófica. Los números no
mienten: 87 juegos, 52 derrotas, 176 goles en
contra por 83 a favor y un rendimiento del 25.8
por ciento. La derrota de 10-0 ante
Limeño, la tarde del miércoles,
enfatizó el drama con que nació
este proyecto, un drama que a estas alturas es
dolorosamente lastimero.
Un parto irresponsable
Santa Clara era un equipo del montón,
de los que sobreviven temporada a temporada en
la Liga de Ascenso, resignado ante la mayor
capacidad económica y deportiva de los
tradicionales como Vendaval o Marte de
Soyapango. Sin embargo, la conjugación de
varias circunstancias lo proyectó a la
Liga Mayor.
Primero, su presidente, Roberto Gamero,
fungía como síndico de la
Federación Salvadoreña de
Fútbol 1996-98. Segundo, la FEDEFUT, que
regenteaba Juan Torres, formó una
selección sub-20 para intervenir en el
Preolímpico de CONCACAF. Necesidad y
oportunidad. Gamero y Torres decidieron foguear
a los juveniles integrándolos como la
plantilla base del Santa Clara -que
llevaría como apellido el COSMES, o
Comité de Selecciones Menores de El
Salvador-.
Tras una temporada increíble, con
victorias a diestra y siniestra, 'los potros'
consiguieron su boleto a la Primera
División. No obstante, derrotados por
Panamá en el Preolímpico, ya no le
interesaban a la Federación, que
literalmente los dejó tirados a su
fortuna. Una muy mala fortuna...
Su bautizo de fuego fue el Apertura '98,
donde acabaron últimos, con 13 puntos,
cuatro abajo del ADET. En el Clausura '99
levantaron cabeza, sumando 19 puntos, y
empatando en el consolidado con el Sonsonate, a
quien vencieron en un partido extra. En esa
coyuntura, el empresario de artículos
deportivos Ricardo Padilla tomó las
riendas, pero la bitácora del barco
siguió narrando tormenta.
Para el siguiente campeonato, las cosas no
cambiaron rumbo. Santa Clara sumó veinte
puntos en el Apertura '99 y 12 unidades en
Clausura 2000, sólo arriba del Juventud
Olímpica Metalío. Si bien el
pellejo del cuadro hacendado salió bien
librado del descenso en ambas ocasiones, todo
indica que la tercera será la
vencida.
Escenario de un desastre
Según Odilio Víche, actual
presidente del Santa Clara, el equipo estuvo a
punto de rechazar su derecho de
inscripción al Apertura 2000. Nadie
quería la silla presidencial, y él
se hizo cargo porque pensó que los
demás miembros de la directiva
apoyarían la moción. Como
respuesta, sólo algunos aficionados de
San Luis Talpa y Gamero le echaron el hombro en
esta causa de suyo perdida.
Con una planilla de ¢117,000 colones e
ingresos netos por ¢31,258.08 colones en la
primera vuelta. La frialdad de los
números dice que Santa Clara cerró
el meridiano del torneo -de mes y medio de
duración- con un déficit de
¢144,241.92 colones. En lo deportivo,
cuando ya llevamos quince fechas, son
dueños absolutos del sótano, y
pierden por marcadores de 0-10. La
separación del entrenador Manuel
Mejía, un retraso de un tres meses en el
pago a los jugadores y la inestabilidad
económica acentúan la posibilidad
de que los directivos tiren la toalla.
La única posibilidad para salir del
fango estaría en un proyecto fantasma
para que la Universidad de El Salvador -una
entidad que funciona con fondos gubernamentales-
liquide las deudas -de carácter privado-
y asuma la conducción de 'la
franquicia'.
En teoría, un "Comité de Apoyo
Universitario para salvar al Santa Clara"
presentó al Consejo Superior
Universitario un estudio de factibilidad
ecónomica en ese sentido. Dicho
manuscrito tendría que ser estudiado y
analizado por la Comisión Administrativa
y Financiera del Consejo.
Según explicó Felipe Vargas,
secretario de comunicaciones del Alma
Máter, la comisión tendría
que presentar un dictamen financiero en el que
se expongan los pros y contras de mantener
económicamente al club de fútbol.
Una vez terminado el documento, sería
presentado al Consejo para su aprobación.
El Consejo se reunió ayer pero Vargas
aseguró que dentro de la agenda de
discusión no estaba incluido ese tema.
Nada parece indicar que la afamada
creación del UES-Santa Clara haya
caminado formalmente ni siquiera unos
centímetros dentro de la abigarrada
burocracia universitaria, pese a lo que dice un
periodista deportivo.
Ayer, Viche fue honesto. Afirmó que la
fusión con la UES es al última
opción para mantenerse con vida, y que si
la Universidad no aprueba el proyecto,
sólo haríamos esta temporada.
Santa Clara podría considerarse el equipo
descendido".
Los goles
(1-0) Centro de Marvin Benítez desde
la derecha, y toque genial de Carlos Villarreal
por sobre la cabeza de Julio Alvarado ('18).
(2-0) Otro centro de Benítez, la
pelota que cruza todo el frente del arco
clareño, y Jair Camero que la toca sobre
el segundo palo ('20).
(3-0) Carlos Villarreal cobra un penalty con
disparo a la izquierda del arquero ('30).
(4-0) Golazo de César Charún,
saliendo desde el fondo y sorteando rivales,
entrega y busca la devolución para sacar
un derechazo imparable ('45).
(5-0) Villarreal recibe por el centro y
enfrenta solo a Alvarado, y lo derrota con tiro
suave pero colocado ('63).
(6-0) Serie de toques frontales que
capitaliza Javier Culzoni en la boca del arco
('66).
(7-0) Centro medido de Magdonio Corrales, y
cabezazo de Deris Umanzor al palo opuesto de
Alvarado ('70).
(8-0) Falta del Santa Clara en el borde de su
área, toque rápido de Villarreal
para Magdonio, y derechazo de éste
('75).
(9-0) Centro desde la izquierda ejecutado por
Rudy Corrales, y en otro palo aparece Marvin
Benítez para enviar la pelota a la red
('85).
(10-0) Otro centro de Magdonio que controla
su hermano Rudy por el otro lado, disparo y fin
de la fiesta limeña ('87).