El dopaje ya es
delito
Una nueva legislación, aprobada por
el Senado italiano, contempla incluso la
cárcel para los deportistas
tramposos.
Agencia
EFE
Los
deportistas que hagan uso de sustancias dopantes
podrán ser castigados a una pena que va
desde los tres meses hasta los tres años
de cárcel, y sancionados con una multa de
entre $2,500 y $50,000 dólares (de
¢18,700 a ¢432,000 colones),
según la ley sobre el dopaje que ha sido
aprobada por el Senado Italiano.
La nueva ley, cuya creación y
discusión parlamentaria se inició
en 1996, considera el dopaje en el deporte como
"un delito penal" y entrará en vigor 15
días después de su
publicación oficial.
Según se recoge en el texto, se
considera dopaje "el suministro o la
asunción de fármacos o de
sustancias biológica o
farmacológicamente activas.
También lo es la adopción o el
sometimiento a prácticas médicas
no justificadas de condiciones
patológicas e idóneas a modificar
las condiciones psicofísicas o
biológicas del organismo. Todo ello con
el fin de alterar las prestaciones competitivas
de los deportistas".
Sin atenuantes
El texto aprobado por el Senado
prohíbe el dopaje "sin ambigüedad
alguna" e instituye una comisión de
control, compuesta por veinte personas, creada
dentro del ministerio de Sanidad, que
será la máxima autoridad al
respecto y estará integrada por expertos
del sector, un representante de los deportistas
y otro de los entrenadores.
Esta comisión, y no el Comité
Nacional Olímpico Italiano (CONI),
será la que determinará casos y
métodos de control antidopaje.Asimismo,
será la que indique en qué
competiciones y actividades deportivas se
deberán realizar controles antidopajes,
por laboratorios acreditados y que
deberán responder a criterios de
imparcialidad y seguridad.
Será también está
comisión la que se dedique a promover
campañas en todas las escuelas.
Serán seguidos controles antidopajes en
competiciones y por sorpresa, y además de
los deportistas, para quien comercia o trafica
con el dopaje está prevista en la nueva
ley una pena de dos a seis años de
reclusión.
Las penas, no obstante, tanto para los
deportistas como para los que comercian con las
sustancias dopantes, serán aumentadas si
del dopaje se derivasen daños para la
salud, si las sustancias prohibidas son
suministradas a menores y si el hecho es
cometido por un componente del CONI, de una
Federación o de un club deportivo
reconocido por el CONI.
Los médicos que practiquen el dopaje,
si son descubiertos, corren el riesgo de una
condena que les impida de forma temporal el
ejercicio de su profesión.