Lo de Dragón
ya no es broma
Santa Clara fue la víctima
más reciente del Dragón, que suma
tres victorias consecutivas y siete fechas sin
conocer la derrota. Ya está a dos puntos
del cuarto lugar.
Oscar
Guerra
Dragón
venció ayer a domicilio al Santa Clara
2-0. Suena simple, pero con esa victoria,
tercera consecutiva y séptimo juego sin
negativo en igual número de salidas, los
pupilos del entrenador paraguayo Nelson Brizuela
se mantuvieron vivos en la pelea por clasificar
a semifinales. Además, uno de los goles
fue conseguido por el hondureño William
Reyes, que se afianza en el liderato de
artilleros con doce anotaciones.
Los migueleños mostraron que su racha
no es casualidad, ya que suplieron plantear sin
problema su esquema de juego, obligando a los
potros a jugar en los primeros treinta metros de
su propio terreno.
Si bien los primeros diez minutos fueron
aburridos, el resto fue un ataque contra defensa
despiadado. Los mitológicos adelantaron
filas y presionaron la salida del equipo potro,
que no tuvo presencia en la mitad de la cancha
ni nadie que ordenara las jugadas para buscar el
ataque. A estas alturas del Apertura 2000,
parece que el cuadro de la Hacienda -al que
informadores irresponsables agregan el mote de
'universitarios'- ya resignó su
sobrevivencia en la Liga Mayor a lo que pase en
el Clausura 2001.
Mientras, en Dragón, Cristian Alvarez
fue el encargado de distribuir la pelota por
todos los sectores, buscando al brasileño
Canalonga por la derecha o las llegadas por el
centro del 'catracho' Reyes.
Con ese panorama tan desequilibradamente a su
favor, el once migueleño no debió
esperar mucho para abrir los cartones. A los '23
de la primera mitad, y después de una
falta, Alvarez abría el marcador. El
volante ejecutó el tiro libre, pero el
balón fue rechazado por la defensa. La
pelota le llegó de nuevo y, otra vez
rechazada, le quedó botando. A la
tercera, Cristian disparó, ubicando el
esférico lejos del alcance del portero
William Díaz.
Este Dragón no es de los que se
conforman con un solo gol, y mantuvo su
presión. Santa Clara, por su parte, no
sabía qué hacer y de vez en cuando
sus hombres de zaga mandaban el pelotazo al
frente buscando a alguno de sus hombres, como
conjurando una 'chiripa'. Con ese panorama
terminó el primer tiempo.
Segunda mitad
El entrenador del Santa Clara, Manuel
Mejía, quiso arrancar los segundos
cuarenta y cinco minutos con una mentalidad
ofensiva. Urgido de siquiera el punto en casa,
envió al terreno a Julio César
Rivas y al debutante David White, un
estadounidense que viene a probar suerte en el
fútbol salvadoreño, aunque en su
primera presentación no estuvo nada
afortunado.
Empero, el tiro le salió por la
culata. Su equipo perdió presencia
atrás, lo que facilitó el
desarrollo del esquema de los migueleños,
que continuaron encimándoles la salida.
Los resultados no tardaron en aparecer.
Once minutos habían transcurrido en el
periodo complementario cuando el atacante del
Dragón William Reyes, en jugada
individual, dejó la marca del defensor
Berti Palencia y la salida del portero para, con
toda la puerta abierta, empujar la pelota para
el gol de la tranquilidad. A juzgar por lo dicho
a El Diario de Hoy a media semana, el artillero
de La Ceiba se pone a sólo dos goles de
los 14 que prometió al inicio del
torneo.
Lo que restó de las acciones fue, por
un lado, la tranquilidad del Dragón,
sabiéndose ganador, y por otro, la
ineficiencia del Santa Clara, que cada vez se
hunde más en la última
posición de la tabla.