Sin hacer
aguas
Los resultados de El Salvador en el Primer
Campeonato Centroamericano de Remo tienen
motivados a atletas, dirigentes y entrenadores,
que comienzan a ver resultados de casi dos
años de trabajo.
Orestes
Membreño
El
final de la competencia en abierta femenino, el
cierre de escándalo en abierta masculino
y el holgado triunfo en ligera hombres, hicieron
saltar de emoción a los
salvadoreños apostados en la orilla del
Lago de Ilopango.
El equipo salvadoreño de remo estaba
brindando una demostración de entrega y
capacidad en las primeras competencias del I
Campeonato Centroamericano de la disciplina. En
el femenino individual, categoría
abierta, Ximena Marinero llegaba primero con un
tiempo de ocho minutos 59.13 segundos, dejando
atrás, luego de cubrir dos mil metros de
competencia, a la guatemalteca Lluvia Figueroa,
quien cronometró 9:11.28.
Luego, en la prueba masculina de cuatro
remeros sin timonel, categoría abierta,
El Salvador cruzaba la meta apenas un segundo
después que los cuatro remeros
guatemaltecos, en un final de película en
la que Eduardo Palomo, presidente de la
Federación Salvadoreña de Remo,
consideró la prueba más importante
del día y que le dejó satisfecho,
pese a que deseaba que el equipo nacional
hubiese ganado.
Guatemala cruzó la meta con tiempo de
siete minutos 01.10 segundos, mientras que El
Salvador llegaba muy parejo con un tiempo de
7:02.28. "Lo que necesitamos es un poco
más de fondos para foguearnos y aspirar
al nivel de Guatemala, que ha traído a
sus mejores cartas", dijo el dirigente.
De hecho, el equipo guatemalteco contó
con la presencia de remeros de la talla de
César Salguero, Víctor
Zacarías y Danilo Chinchilla, con
más de diez años de experiencia y
que han competido en Europa y Estados Unidos,
experiencia que frente a los salvadoreños
pesó a la hora buena.
"Al paso que vamos podemos decir que, para
los Juegos del 2001 en Guatemala, si logramos
quedarnos con la mitad de las medallas de oro en
disputa, estaremos satisfechos", dijo Palomo.
Sin embargo, alcanzar esa meta dependerá
de la decisión que se tome durante el
congreso de la Organización Deportiva
Centroamericana (ORDECA), a realizarse en
Panamá del 23 al 25 de noviembre
próximos. El remo no está incluido
aún en el calendario oficial de
competencias.
Satisfacción
El sello de la gratificante mañana
para los intereses salvadoreños fue la
victoria, por medio bote de diferencia, del
equipo de cuatro-corto sobre Guatemala. La
representación local llegó a la
meta con un tiempo de seis minutos 38.45
segundos, mientras que Guatemala llegó
muy lejos, con seis minutos 45.33 segundos.
La labor de Emilio Mónico Rusconi,
Yuri Calderón, Alfredo Santamaría
y Paul López Linares fue destacada por
los presentes, especialmente por los
entrenadores y dirigentes del remo
salvadoreño. "Las diferencias con
Guatemala, luego de que El Salvador tiene
año y medio de trabajo de alto
rendimiento, se están reduciendo", dijo
el español Eduard Celades, responsable
principal de las selecciones nacionales.
A su juicio, los resultados son alentadores
debido a que el rival a vencer en las
competiciones internacionales es Guatemala,
país que tiene, según el
español, diez años de estar
trabajando de la manera en que El Salvador lo
hace desde 18 meses.
"Estamos ahora superando la parte más
dura del trabajo, que fue la de empezar de cero,
tenemos más margen para subir y estar de
tú a tú con Guatemala",
señaló Celades. Todo el esfuerzo
de las selecciones de remo están
encaminadas, según Celades, a estar al
menos peleando finales con Guatemala, el rival
más fuerte de la región
centroamericana.
La satisfacción para la gente del remo
salvadoreño fue más evidente, ya
que El Salvador no pudo contar con la presencia
de Oliver Adams, quien tuvo dificultades para
viajar desde Estados Unidos. Sin embargo, los
resultados en la primera jornada fueron buenos
porque demostraron los avances de los remeros
nacionales, quienes las últimas tres
semanas intensificaron sus entrenamientos de
cara al compromiso internacional.
Celades destacó que la presencia en el
país del entrenador argentino
Hernán Leguizamón ha contribuido
mucho en la preparación de los remeros en
los últimos siete meses de trabajo.