Las víctimas
están desprotegidas
El Estado cuenta con la infraestructura ni
los mecanismos para hacer menos
traumáticos los procesos sobre abuso
sexual
- Mario
Martínez
- El Diario
de Hoy
El
sistema de justicia salvadoreño no tiene
mecanismos para investigar los delitos sexuales
de forma que se exponga lo menos posible a las
víctimas a los recuerdos dolorosos.
Según el Juez 2o. de
Instrucción de Santa Tecla, Antonio
González Núñez, las
reconstrucciones de las violaciones sexuales son
necesarias para recolectar pruebas que luego
servirán en un juicio.
El hecho de participar en estas y otras
diligencias inhibe a muchas mujeres de continuar
con el proceso contra los sospechosos.
Miedo
La Jefa de la Unidad de la Mujer y el Menor
de la Fiscalía de Mejicanos, Lic.Carmen
Chinchilla, señala que, a veces, las
madres de las víctimas deciden no seguir
el proceso, debido a los trastornos emocionales
que sufren sus hijas o hijos.
Los delitos contra la libertad sexual son
perseguidos de oficio -no se necesita la
denuncia- en la Fiscalía, pero la falta
de colaboración de las víctimas,
debido al complejo proceso, hace que muchos
crímenes queden en la impunidad.
El Dr. Douglas Matute, forense del Instituto
de Medicina Legal, explica que, por lo general,
a esa unidad, las víctimas llegan en
crisis, pero el peritaje forense es
indispensable para establecer la
violación y recolectar evidencias.
A pesar de que el médico asegura que
se trata de molestar lo menos posible a la
víctima, ésta es sometida a una
serie de preguntas y exámenes
físicos.
El Lic. William López, sicólogo
de Medicina Legal, señala que los
procedimientos para tratar a las víctimas
de violaciones se deberían cambiar a
otros menos traumatizantes.
Según el profesional, en el mundo hay
ejemplos de cómo abordar la
problemática.
Por ejemplo, en Cuba, dice, las
víctimas son sometidas a un sólo
interrogatorio al que asisten todos los
involucrados en las investigación:
fiscales, sicólogos, trabajadores
sociales, médicos, etc.
Privacidad
Chinchilla asegura que, en una
capacitación con expertos
estadounidenses, se les enseñó que
en ese país, a las víctimas se les
toma un vídeo que es utilizado en
ulteriores pesquisas, y así se evita que
la víctima vuelva a ser interrogada.
"La ley es la ley", sostiene el juez
Núñez y se debe aplicar
indistintamente en cualquier delito:
reconstrucciones de los hechos,
ampliación de testimonios y otras
diligencias.
Todos iguales
El principio de igualdad de las leyes pone en
iguales condiciones a víctimas e
imputados y, al final, si hay dudas,
éstas siempre beneficiarán al
sospechoso.
Un problema más es que el sistema de
justicia salvadoreño poco hace para que
una víctima de violación siga un
tratamiento para su rehabilitación al
finalizar un proceso judicial.
Aun cuando el panorama en el país se
ve oscuro para las víctimas de
violación (mujeres y hombres), en el
futuro existirá un organismo que
velará por sus derechos.
Ese es la Asociación de
Victimología de El Salvador, que pretende
proteger a las víctimas de cualquier
delito, además de asesorarlas para que
sean resarcidas por los daños materiales
y sicológicos que sufren durante un
proceso judicial.
No sólo
mujeres
Según datos estadísticos de
Medicina Legal, los niños menores de
nueve años están expuestos a ser
abusados sexualmente
Dos violaciones diarias se cometieron durante
el primer semestre de 1999, según datos
estadísticos de Medicina Legal.
Sin embargo, una buena cantidad de denuncias
no llega a los tribunales.
Según el médico forense Douglas
Matute, a veces examinan hasta siete personas al
día, que dicen haber sido víctimas
de abusos.
Las cifras indican que no sólo las
mujeres están en la mira de los
trastornados sexuales, sino también
hombres, y en especial, niños
indefensos.
De enero a junio del 1999 fueron abusados 58
hombres (ver tablas). Los rangos de las edades
muestran que la mayoría de las
víctimas tenía entre 5 y 9
años (32), luego sigue el rango de entre
cero a 4 años (15) y, en menor cantidad,
de 10 a 14. Después de los 19 años
los casos son menos frecuentes.
Las niñas
En el caso de las mujeres, las niñas
entre 10 a 14 años fueron las más
abusadas (107). Siguen en el orden las de entre
5 a 9 (80), de 15 a 19, de 24 a 25 y en menor
frecuencia se cuentan la violaciones en mujeres
mayores a los 40 años.
El año anterior (1998), Medicina Legal
reportó 849 casos de violaciones
sexuales, es decir, un poco más de dos
casos diarios.
Al comparar los promedios de 1998 y 1999, se
observa que el fenómeno se mantiene
invariable, lo que pone en duda la capacidad del
Estado para reducir este tipo de violencia.
El análisis también revela que
son los menores de edad los que están
más expuestos a sufrir de abuso
sexual.
La jefa de la Unidad de la Mujer y el Menor
de la Fiscalía de Mejicanos, Lic. Carmen
Chinchilla, señala que muchas veces el
abusador está dentro de la misma
familia.
Los datos de Medicina Legal no incluyen los
casos de asesinatos antecedidos de una
violación, que sería el
último eslabón en la cadena estos
delitos.
Las autoridades coinciden en que más
personas están ahora dispuestas a
denunciar estos abusos.