El
cambio obedece a órdenes del
partido
"No seré más
polémico": Araujo
El Walter Araujo polémico al que
nos hemos acostumbrado, ha muerto... por ahora.
El Vicepresidente de la Asamblea promete cambiar
de estilo. Será preciso esperar para ver
si cumple sus palabras
- Ciro
Granados
- El Diario
de Hoy
La
infancia de Walter Araujo había
transcurrido tranquila en San Miguel; pero ya se
vislumbrada en el país una
situación de sicosis colectiva. Algo
venía. Era la guerra.
Su niñez pasó encerrada entre
las paredes de la escolástica marista y
los juegos de fútbol y baloncesto, cuando
unas palabras proféticas le auguraron su
futuro político. Era 1980.
El mayor del Ejército Roberto
d'Aubuisson (tío político suyo)
quiso reclutar al padre de Walter para fundar el
partido ARENA y éste se negó.
-Por lo menos a este cipote (Walter) me voy a
llevar, dijo el oficial.
Desde ese día, la afición del
sobrino por el tío comenzó a
crecer.
Araujo no sabe con exactitud el momento en
que decidió volverse político,
pero varios incidentes en su vida habrían
forjado su vocación.
El más trascendental sucedió a
finales de 1978, cuando fue invitado por dos
padres maristas a una charla.
El tema de la exposición era "La
oligarquía criolla".
"Eso me chocó", relata el ahora
legislador antes de sorber un trago de cerveza
en el bar de su casa. Los oligarcas de las
fotografías eran los amigos de su familia
durante una celebración.
Desde ese momento comenzó su sed de
lectura política; buscaba encontrar un
asidero para desvirtuar lo expuesto por los
sacerdotes.
Al par de esto, la figura de su tío
d'Aubuisson se volvía notable en el
país. Pero el parto político de
Araujo aún no llegaba.
Su nacimiento a la política
aconteció hasta 1980, cuando el fundador
de ARENA apareció en televisión
denunciando el expansionismo soviético.
"Eso me abrió la mente", recuerda.
Estaba por terminar el bachillerato
(noviembre de 1981) cuando decidió "ir a
luchar por el país". ARENA se
había fundado dos meses antes.
Contra las proyecciones de la familia, Walter
ingresó a la Escuela Militar. Semanas
más tarde, entrenaba en Fort Benning
(Georgia) para ser suboficial.
Al regresar, fue asignado a
Artillería; pero meses después se
dio cuenta de que la carrera de las armas no era
para él. Pidió la baja y
comenzó a estudiar arquitectura. Desde
ese momento (1983) su relación con el
partido se fortaleció más.
El ascenso
Walter Araujo fue activista raso. Poco a poco
logró escalar posiciones y fue miembro de
la directiva arenera en San Miguel.
Ese año (1983) fue de ardua
militancia, pues se acercaban las elecciones
presidenciales de 1984, en las que el
"tío Roberto" competiría contra
Napoleón Duarte.
El ascenso de Araujo al poder podría
deberse a la cercana relación familiar
con el fundador de ARENA y al liderazgo nato que
poseía.
Empezó a darse a conocer desde 1985,
cuando pronunció un discurso en la
Asamblea Nacional.
"Hablé sobre impulsar la
mística partidaria entre los
jóvenes", relata. A esa fecha ya
había formado un grupo de 450
jóvenes leales al partido.
De 1985 hasta 1988 fueron años duros;
ARENA ya tenía algunos triunfos y la
expansión partidaria requería
mayores esfuerzos.
Araujo integró la directiva del sector
Juventud, y trabajó cerca del grupo que
tomaba las decisiones.
En 1988 comenzó a estudiar Derecho en
la universidad y se convirtió en una
especie de secretario de Roberto
d'Aubuisson.
Bajo la tutoría de Francisco Merino
(hoy jefe de fracción de PCN), Walter
trabajó en el Consejo Central de
Elecciones.
La política dejaba de ser un mero
pasatiempo para convertirse en una carrera.
Empezó a estudiar para abogado porque
ya tenía relación con la
elaboración de leyes. Dos años
antes (1986) el tío Roberto (ya diputado)
le escuchó dar una opinión sobre
el trabajo legislativo. Lo impresionó.
"Ya vas aprendiendo", le dijo.
Así fue que Walter entró a la
Asamblea Legislativa, como técnico de la
Comisión Evaluadora del Proceso de
Reforma Agraria.
Como la comisión no tuvo mayor
éxito, Araujo se quedó como
técnico en otras comisiones.
Participó en la redacción del
Código Electoral.
El trabajo con Cristiani
A finales de 1988, Araujo se había
ganado el derecho de piso en el partido.
Aceleró su ascenso al trabajar para la
campaña presidencial de Alfredo
Cristiani. Era uno de los encargados de montar
eventos públicos del candidato, cuando lo
enviaron a estudiar en Taiwan.
Para los jerarcas de ARENA, Araujo ya se
vislumbraba como un líder. En Taipei
cursó un seminario de "guerra
política".
-Aprendí cómo trabaja el
enemigo (comunismo). Fueron mis fundamentos en
formación política.
En la isla de Formosa estuvo tres meses. Al
regresar, lo esperaba una misión emanada
directamente del presidente Cristiani.
Sería técnico de la
Comisión de Diálogo entre el
Gobierno y la guerrilla.
En este trabajo se forjó el
político de derecha que conocemos.
-Aprendí a comprender lo que
sucedía en las mentes de unos y de
otros.
-¿Y qué aprendió?
-Me puse nervioso; los veía como ogros
(a los guerrilleros), pero comprendí que
sólo eran salvadoreños con una
visión distinta.
Después que se firmaron los Acuerdos
de Paz, Araujo quedó como asesor
político de Alfredo Cristiani; un cargo
que le depararía el lanzamiento como
funcionario.
Es hasta finales de 1993, 13 años
después de sus inicios políticos,
que Walter Araujo entra a la arena de la
elección popular.
Ya electo diputado, recibió el apoyo
de Gloria Salguero Gross, una de quienes le
impulsaron para que llegara a la directiva del
Congreso.
Esa trayectoria continuó en 1997,
cuando Araujo fue reelecto legislador. Con el
apoyo de la cúpula arenera logró
convertirse en jefe de la bancada tricolor.
El polémico
De 1997 a la fecha, los salvadoreños
hemos conocido a un Walter Araujo
polémico. Se le ha visto alzar la voz
contra su -quizá- principal adversario:
Schafik Handal.
Araujo reconoce su conducta, y la atribuye a
las condiciones del país. Ser jefe de
fracción le acarreó popularidad...
y desgaste.
Tal vez uno de sus más grandes errores
fue cuando habló sobre los ¢10
millones que habían recibido los
patrulleros.
Su versión indicaba que el dinero
procedía de fondos donados. Esos datos
despertaron la voracidad de los periodistas. Y
Walter tuvo problemas en el partido.
El mismo gobierno de Francisco Flores
desmintió lo de los fondos, y Walter
Araujo debió salir del país para
disminuir la presión de los
periódicos.
Su aprendizaje en estos años se reduce
a "que se puede ayudar a la gente desde la
Asamblea".
Ahora, su vida política ha cambiado.
El 1 de mayo (2000) fue electo vicepresidente de
la Asamblea.
Le tocará ser presidente el
último año de la presente
legislatura. El discurso polémico
-promete- ya terminó.
Por órdenes del partido, Araujo debe
ser un político distinto. El mismo lo
sabe y lo acepta. "El que busque
confrontación en mí, no la
encontrará". ¡Veremos!