Por
ampliación de la ICC:
País
peleará el 35% de cuota textil
René León, embajador de El
Salvador en Washington, asegura que el siguiente
paso del país será la
asignación del 35 por ciento de la
producción de 250 millones de metros
cuadrados de tela
- Luis
Laínez
- Enviado
Especial
- Connecticut,
EE.UU.
El
Salvador quiere afianzar su participación
comercial en la recién aprobada
ampliación de la Iniciativa de la Cuenca
del Caribe (ICC).
El Senado de Estados Unidos aprobó que
los países textileros de la región
centroamericana (El Salvador, Guatemala,
Honduras y República Dominicana)
recibirían una cuota anual de 250
millones de metros cuadrados de tela.
La estrategia salvadoreña es sencilla:
procurar que el 35 por ciento de esos 250
millones de metros cuadrados (87.5 millones de
metros cuadrados) le sean asignados.
El argumento es sencillo. El reparto de
cuotas se debe hacer sobre la base de la
cantidad de tela y tejidos que cada uno de los
países beneficiados exporta actualmente a
Estados Unidos.
René León, embajador de El
Salvador en Washington, considera que la
asignación de cuotas evitará la
triangulación e impedirá que otros
se beneficien de la
ampliación.
León, uno de los gestores de la
ampliación de la ICC, asegura que hay
acuerdos mínimos entre los países
de la región para decidirse por las
cuotas.
Los pasos
La ampliación de la Iniciativa de la
Cuenca del Caribe permite que
Centroamérica exporte telas
confeccionadas con hilaza estadounidense.
Sin embargo, no establece qué cantidad
le corresponde a cada uno de los países
beneficiados.
Quedó a disposición del
Departamento de Aduanas de EE.UU. cómo
distribuir la producción. Por eso El
Salvador quiere una asignación
concreta.
Además, León confía en
hacer algunas modificaciones a la Ley de la
ICC.
Por ejemplo, la ampliación establece
que las telas centroamericanas deben ser
producidas con hilos estadounidenses.
Sin embargo, algunos tipos de ellos no se
encuentran en El Salvador, y León
confía en poder convencer que esas telas
se confeccionen con producto salvadoreño.
El embajador no se ha dormido sobre sus laureles
de gloria comercial.
A finales de esta semana, León espera
reunirse con los textileros de
Centroamérica para definir una propuesta
conjunta.
Una segunda reunión se
celebraría en Santo Domingo,
República Dominicana, o en Miami, con el
resto de empresarios beneficiados.
150 mil empleos
René León se frota las manos.
La ampliación de la Iniciativa de la
Cuenca del Caribe (ICC) podría generar,
de golpe, 150 mil nuevos empleos en El
Salvador.
"Es la mejor política migratoria que
existe", sostiene León. Bajo la
perspectiva del embajador, si los
salvadoreños tienen en su tierra un
empleado asegurado y bien remunerado, no
tendrán muchos deseos de emigrar
ilegalmente a Estados Unidos.
Para los que hicieron ese viaje, el Gobierno
pretende luchar por ellos para equipar su
condición migratoria con los
nicaragüenses favorecidos por la Ley
NACARA.
En ese afán, El Salvador tendrá
un aliado que, hasta el 18 de febrero pasado,
era un enemigo: el poderoso sindicato
AFL-CIO.
La tesis principal de la antigua
posición anti migratoria del sindicato
era que ningún extranjero tenía
derecho a quitarle un empleo a un
estadounidense.
Sin embargo, en febrero se pronunció a
favor de una amnistía general para seis
millones de inmigrantes.
Por si eso fuera poco, exigió que
salvadoreños, hondureños y
haitianos que llegaron a Estados Unidos antes de
diciembre de 1995 sean tratados de la misma
manera que cubanos y nicaragüenses.