Honduras quiere
salir al mar
Mauricio Gutiérrez Castro, ex
presidente de la Corte Suprema de Justicia y
experto en derecho internacional, dice
que Honduras tiene intenciones de ampliar sus
fronteras en el golfo de Fonseca, incluso, a
costa de sacrificar un lento proceso de
integración centroamericana.
El Diario de
Hoy
A juicio del abogado salvadoreño, la
política expansionista de los
hondureños intentaría, a capa y
espada, abrirse paso en el estratégico
enclave marítimo para llegar hasta el
océano Pacífico y mermarle a El
Salvador parte de su territorio.
EL DIARIO DE HOY: ¿Cuál es el
interés hondureño de demarcar su
frontera marítima con Nicaragua en el
golfo?
Mauricio Gutiérrez Castro
(M.G.C.): Honduras es el país
centroamericano que más importancia le ha
dado a los problemas limítrofes, al grado
que podemos considerar que ha tenido una actitud
expansionista en relación con los otros
estados de Centroamérica, y así
vemos cómo geográficamente ha
crecido mediante juicios con Guatemala,
Nicaragua y El Salvador.
¿Forma parte de una política
oficial de expansionismo la actitud de los
hondureños?
M.G.C.: Dentro de la política
hondureña ha estado presente la
búsqueda a toda de una salida propia al
Pacífico, la cual han tenido por el golfo
(de Fonseca) por el paso inocente pero no como
un derecho propio de soberanía
territorial. Desde 1850, junto a la posibilidad
de un canal interoceánico por Nicaragua o
Panamá, se planteó la posibilidad
de un "canal seco" a través del
territorio hondureño, partiendo de Puerto
Cortéz hasta llegar al golfo de Fonseca,
concretamente al Puerto de Amapala, en la isla
El Tigre. Esto no debe ser visto sólo
como un acceso al mar para efectos de
navegación, sino que incluye un mar
territorial, plataforma continental y zona
exclusiva propias, que es concretamente lo que
pretende Honduras en el golfo de Fonseca.
¿El juicio por un diferendo
limítrofe que se dirimió en La
Haya, en 1992, favoreció las intenciones
hondureñas?
M.G.C.: El juicio en La Haya
concedió a Honduras la isla El Tigre, que
históricamente había pertenecido a
El Salvador; se le reconoció a Honduras
una soberanía conjunta en el golfo de
Fonseca y se le dio un derecho declarativo de un
derecho sobre el mar territorial, plataforma
continental y una zona económica
exclusiva. Estos fueron los resultados que
obtuvo Honduras en el litigio de 1992,
situación que se ha tratado de minimizar
en El Salvador. Realmente, el resultado de la
sentencia de 1992 fue grave, una derrota para
los intereses salvadoreños.
¿Por qué se ha tratado de
minimizar esos resultados?
M.G.C.: El problema de El Salvador
radica en que tradicionalmente no ha tenido una
geopolítica, aunque somos los más
obligado a tenerla por ser el país
más pequeño de
Centroamérica. Aunque en los
últimos años obedece a cierta
preponderancia que han tenido algunos intereses
mercantiles salvadoreños sobre los
territoriales de El Salvador.
¿Qué intereses mercantilistas
estarían en juego sobre los intereses
nacionales?
M.G.C.: No estoy haciendo cargos
concretos contra un régimen. Desde luego
que un gobierno responsable tiene que defender
los intereses económicos de sus
nacionales, pero debe buscarse el equilibrio y
jerarquizarse y ver qué tiene más
valor. La defensa de los intereses territoriales
no es algo que va a quedar en la escala de
valores, es algo que corresponde por mandato
constitucional.
Entonces, ¿por qué las
autoridades dijeron que el fallo de La Haya
había sido "salomónico"?
M.G.C.: Cuando se dio el fallo de La
Haya, no sólo el presidente Cristiani,
sino que una serie de personas expresaron que
había sido un "fallo salomónico".
A mi juicio, esto fue motivado por la creencia
que se tenía de que El Salvador
carecía de documentación de las
islas del golfo de Fonseca y que había
peligro de perder, incluso, la isla de Meanguera
y Meanguerita, que habían sido reclamadas
por los hondureños. El paso del tiempo
nos ha permitido ver con claridad no sólo
la sentencia, sino otras leyes y actos del
gobierno de Honduras, así como los
efectos desastrosos para nuestros intereses de
esa sentencia.
¿Está Honduras interesada en
el proceso de integración centroamericana
al desarrollar una política
expansionista?
M.G.C.: Los hondureños
prefieren mantener una política de
crecimiento geográfico, tanto en el
área terrestre como marítima,
aunque sacrifiquen sus intereses en el proceso
de integración centroamericana.