Alianza
gana pero deja dudas
A pesar de que Santa
Clara se quedó con diez hombres a partir
del minuto 8, Alianza tuvo problemas para
derrotarlo 2-0. Jugando a los chispazos y sin
afirmar nunca su funcionamiento colectivo, el
cuadro albo anduvo por la mediocridad y
revivió viejas dudas sobre su
potencial.
- Roberto
Aguila
- El
Diario de Hoy
No
es que uno se haya convertido en sibarita de la
excelencia o sea un exigente inveterado y
difícil de convencer. No es eso. Es
simplemente que uno va al estadio en busca de
una respuesta alentadora, y sucede que que lo
que encuentra son los mismos caminos sembrados
de dudas como lo fue este partido jugado por
Alianza y Santa Clara.
Por ubicación en la
tabla, por relleno humano, por historia y por
tradición la lógica
señalaba a Alianza como ganador del
partido. Y realmente así fue. Sólo
que fue un triunfo albo alcanzado con escasa
convicción, apenas la explotación
del hombre de más que le deparó el
partido en un muy buen trecho, y muy lejos de
una muestra esperanzadora de que Alianza ya
está listo para subir la cima.
Y esto fue así
porque Alianza jugó a cuentagotas,
pasando del instante regular al malo en un abrir
y cerrar de ojos, sin darle un vuelo cierto a su
accionar ni mucho menos continuidad. Frente a
este desplace incierto que tuvo Alianza, uno
termina preguntándose qué hubiera
pasado si Santa Clara no pierde a Adrián
La Cruz cuando el partido recién
comenzaba. Lo más probable es que ahora
estaríamos hablando de otro
resultado.
Por eso las
dudas
Alianza arrancó el
partido dividiendo la pelota, sin plasmar en el
campo su mayor cuota técnica y sin
capacidad para cimentar el control del juego.
Pero al margen de sus falencias, al menos tuvo
balance funcional como para impedir los intentos
clareños y pasar al ataque.
La salida que procuraba
Junior Guimaraes, que se complementaba con el
aporte de Adonay Martínez por la
izquierda, le dieron más flujo ofensivo
que el que desarrollaba Santa Clara con la
soledad de Edgar Montaño.
Y justamente, esa su
llegada con mayor presencia de hombres, le
permitió a Alianza encontrar el gol con
algo de merecimiento. Se jugaban apenas 8
minutos del partido cuando Agnaldo De Oliveira,
metido en el corazón del área
santa, sacó un disparo que Adrián
La Cruz envió al tiro de esquina con la
mano. La falta mandó a La Cruz a las
duchas, y De Oliveira convirtió el gol
tras el penal sancionado.
¿Qué
quedaba de ahí en adelante? Que Alianza
manejara el partido a voluntad explotando la
inferioridad numérica de Santa Clara y su
propia tranquilidad que le daba la ventaja en el
marcador. Eso era lo que todo mundo
esperaba.
Pero sucedió todo
lo contrario: Alianza desapareció y
permitió el alza de Santa Clara que se
mandó con todas sus escasas fuerzas al
ataque. En suma fueron 35 minutos de dudas y
asombro que vivió el cuadro albo,
amparándose en lo que pudieran hacer sus
zagueros del fondo para seguir aguantando la
mínima ventaja.
En esos momentos a Santa
Clara le faltó oficio y más peso
ofensivo para conseguir el empate, porque la
iniciativa y el control de pelota y del terreno
fueron suyas como para aspirar a más.
Otro gol para
respirar
El ingreso de Wilfredo
Arriaza Nerio le puso otra cara a Alianza en el
segundo tiempo. Se quitó la
presión del rival y consiguió
tener la pelota un rato más. Eso le trajo
mayor tendencia a ensayar el ataque por mucho
rato olvidado, y tuvo como recompensa la
conquista del otro gol para la
conformidad.
Lo marcó Arriaza
Nerio en gran jugada ofensiva sobre el minuto
64. Y como si el designio albo fuera marcar un
gol y quedarse, el equipo volvió a soltar
las riendas y se metió a sufrir de nuevo.
Sobre todo cuando se quedó también
con diez hombres por expulsión de
Guimaraes.
Menos mal el Santa Clara
siguió padeciendo de su falta de
visión de gol, al margen de encontrarse
con un Luis Ricardo Guevara Mora agrandado y
quedándose con disparos al
gol.