Arde
Roma, y también llora
El Lazio
completó el milagro, tras vencer al
Reggina y ver cumplido su deseo de que el
Juventus perdiese en el campo del débil
Perugia, y ahora celebra el segundo scudetto de
toda su historia.
Roma,
Italia
EFE.-
Un gol de Alessandro Calori ('50) dio el triunfo
al Perugia sobre el hasta ayer líder
Juventus Turín (1-0), lo que unido al
triunfo del Lazio sobre el Reggina (3-0) dio al
equipo romano el segundo título de sus
cien años de historia, en partidos de la
última jornada de la Primera
división italiana de
fútbol.
Fue un final de campeonato
al que no le faltó de nada, pues, en
verdad, resultó esperpéntico.
Así, el partido Perugia-Juventus
Turín estuvo muy cerca de la
suspensión, tras estar casi una hora
interrumpido por la torrencial lluvia
caída, y el Lazio-Reggina se vio
interrumpido por invasión del campo a
tres minutos de su conclusión, tiempo que
luego se recuperó.
Además, tras los
resultados registrados, el Milán se
clasificó para la fase previa de la Liga
de Campeones, mientras que la otra plaza se la
jugarán en un desempate entre Inter de
Milán y Parma, pues la
reglamentación italiana marca que, en
caso de empate final a puntos, se debe decidir
en un desempate a doble encuentro.
Catástrofe
turinesa
En Perugia el Juventus
Turín se dejó por segunda vez la
liga. Iba con dos puntos de ventaja, le bastaba,
cuando menos, un empate para forzar la doble
confrontación de desempate, pero
perdió, al igual que le ocurrió en
1976, cuando un gol de Renato Curi, al que
después se pondría su nombre al
estadio, dio el triunfo a los 'umbros' y
quitó el campeonato a los
piamonteses.
Ahora, fue Calori quien, a
los cinco minutos del segundo tiempo, una vez
que el balón se puso en juego tras la
hora de interrupción, hizo que el
Juventus Turín cayese derrotado ante un
Perugia que dio el todo, se dejó la piel
sobre el campo y en la primera parte
dominó y dispuso de las mejores ocasiones
para marcar.
Locura
romana
Mientras, con el
público sin moverse de su zona, el
Estadio "Olímpico" de Roma estallaba de
júbilo. El Lazio lograba su segundo
título, tras el conseguido en la
campaña 1973-74 y en el año de su
Centenario.
El equipo romano
había ganado al Reggina, por 3-0, con los
dos primeros goles anotados de penalti, por
Simone Inzaghi ('33) y Juan Sebastián
Verón ('37), cerrando la cuenta el
también argentino Diego Pablo Simeone
('59).
El final del
"Olímpico" también tuvo su miga.
La segunda mitad se inició
dieciséis minutos después en
espera de lo que acontecía en Perugia
-ambos partidos debían empezar al mismo
tiempo-, y cuando faltaban tres minutos para el
final se produjo la invasión del terreno
de juego por parte de unos 500 seguidores
laciales, que quitaron las camisetas y los
pantalones a sus jugadores.
El árbitro
interrumpió el partido y mandó a
los jugadores a los vestuarios en espera de que
la fuerza del orden despejará la
situación. Luego se jugó lo que
restaba.
Al Milán, donde
José Mari se quedó en el
banquillo, le bastaba un punto para ir a la Liga
de Campeones y lo hizo ampliamente tras barrer
fácilmente al Udinese (4-0), con goles de
Bierhoff ('13), Shevchenko ('40, de penalti),
Taribo West ('61) y Leonardo ('86). Los
visitantes, con su derrota, se quedan fuera de
la Copa de la UEFA.
El Inter, que
sufrió para ganar en Cagliari (0-2), con
goles de Roberto Baggio y el chileno Iván
Luis Zamorano; y el Parma, que goleó en
casa al Lecce (4-1), con un gol del argentino
Hernán Crespo, han terminado igualados a
puntos, por lo que deben jugar el desempate para
dirimir quien optará a jugar la
'Champions'.