Lunes 15 de mayo


Arde Roma, y también llora

El Lazio completó el milagro, tras vencer al Reggina y ver cumplido su deseo de que el Juventus perdiese en el campo del débil Perugia, y ahora celebra el segundo scudetto de toda su historia.

Roma, Italia

EFE.- Un gol de Alessandro Calori ('50) dio el triunfo al Perugia sobre el hasta ayer líder Juventus Turín (1-0), lo que unido al triunfo del Lazio sobre el Reggina (3-0) dio al equipo romano el segundo título de sus cien años de historia, en partidos de la última jornada de la Primera división italiana de fútbol.

Fue un final de campeonato al que no le faltó de nada, pues, en verdad, resultó esperpéntico. Así, el partido Perugia-Juventus Turín estuvo muy cerca de la suspensión, tras estar casi una hora interrumpido por la torrencial lluvia caída, y el Lazio-Reggina se vio interrumpido por invasión del campo a tres minutos de su conclusión, tiempo que luego se recuperó.

Además, tras los resultados registrados, el Milán se clasificó para la fase previa de la Liga de Campeones, mientras que la otra plaza se la jugarán en un desempate entre Inter de Milán y Parma, pues la reglamentación italiana marca que, en caso de empate final a puntos, se debe decidir en un desempate a doble encuentro.

Catástrofe turinesa

En Perugia el Juventus Turín se dejó por segunda vez la liga. Iba con dos puntos de ventaja, le bastaba, cuando menos, un empate para forzar la doble confrontación de desempate, pero perdió, al igual que le ocurrió en 1976, cuando un gol de Renato Curi, al que después se pondría su nombre al estadio, dio el triunfo a los 'umbros' y quitó el campeonato a los piamonteses.

Ahora, fue Calori quien, a los cinco minutos del segundo tiempo, una vez que el balón se puso en juego tras la hora de interrupción, hizo que el Juventus Turín cayese derrotado ante un Perugia que dio el todo, se dejó la piel sobre el campo y en la primera parte dominó y dispuso de las mejores ocasiones para marcar.

Locura romana

Mientras, con el público sin moverse de su zona, el Estadio "Olímpico" de Roma estallaba de júbilo. El Lazio lograba su segundo título, tras el conseguido en la campaña 1973-74 y en el año de su Centenario.

El equipo romano había ganado al Reggina, por 3-0, con los dos primeros goles anotados de penalti, por Simone Inzaghi ('33) y Juan Sebastián Verón ('37), cerrando la cuenta el también argentino Diego Pablo Simeone ('59).

El final del "Olímpico" también tuvo su miga. La segunda mitad se inició dieciséis minutos después en espera de lo que acontecía en Perugia -ambos partidos debían empezar al mismo tiempo-, y cuando faltaban tres minutos para el final se produjo la invasión del terreno de juego por parte de unos 500 seguidores laciales, que quitaron las camisetas y los pantalones a sus jugadores.

El árbitro interrumpió el partido y mandó a los jugadores a los vestuarios en espera de que la fuerza del orden despejará la situación. Luego se jugó lo que restaba.

Al Milán, donde José Mari se quedó en el banquillo, le bastaba un punto para ir a la Liga de Campeones y lo hizo ampliamente tras barrer fácilmente al Udinese (4-0), con goles de Bierhoff ('13), Shevchenko ('40, de penalti), Taribo West ('61) y Leonardo ('86). Los visitantes, con su derrota, se quedan fuera de la Copa de la UEFA.

El Inter, que sufrió para ganar en Cagliari (0-2), con goles de Roberto Baggio y el chileno Iván Luis Zamorano; y el Parma, que goleó en casa al Lecce (4-1), con un gol del argentino Hernán Crespo, han terminado igualados a puntos, por lo que deben jugar el desempate para dirimir quien optará a jugar la 'Champions'.


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