Tatami
costeño
Con el mar de retablo,
decenas de atletas repartieron patadas ayer,
durante el torneo de Karate Do "Puerto de La
Libertad". Con este tipo de eventos, la
Federación de la disciplina pretende
continuar con su proceso de masificación
a lo largo de todo El Salvador.
- Oscar
Guerra
- El
Diario de Hoy
Las
instalaciones de la Marina Nacional, en el
Puerto de La Libertad, alojaron ayer un
inédito torneo de karate do. Más
de cien deportistas se aplicaron al
máximo, mientras, a poco más de
veinte metros, las olas rompían y el sol
se ocultaba tras una capa de nubes grises.
Al lugar se hicieron
presentes delegaciones de sitios lejanos como
San Miguel, Cuscatlán o San Vicente.
Asimismo llegó gente de varios de los
gimnasios capitalinos de la Federación.
Todos ellos estaban dentro de las
categorías infantil, juvenil y mayores, y
en todos los grados o cintas.
Con un tatami oficial, y
otros dos improvisados con tirro, las
competencias arrancaron, específicamente
en la modalidad de formas o katas. Cada uno de
los participantes demostró todas sus
habilidades para que los jueces les adjudicaran
las notas más altas.
Después tocó
el turno a los kumites o combates. A medida que
avanzaba la mañana, era mayor la cantidad
de gente que se aglomeraba para presenciar las
competencias, que despertaron la curiosidad no
sólo de los habitantes sino de varios
turistas que se encontraban en el
lugar.
Los tres espacios
habilitados para las peleas estaban concurridos
por los karatecas que esperaban el momento para
entrar en acción y ganar la competencia a
fuerza de golpes y patadas.
Masificación
El alto número de
competidores dio pie al Presidente de la
Federación de Karate Do, Oswalds Mata,
para afirmar que La Libertad es el mejor ejemplo
de los esfuerzos de masificación de esta
disciplina. "Lo que se pretende con el montaje
de estos torneos es ayudar en el desarrollo de
la localidad en cuanto al deporte, en este caso
del karate", dijo Mata. La escuela del Puerto,
dirigida por Salomón Turio, es una de las
que más ha trabajado, según el
federativo, y por ello el apoyo es
mayor.
"Cada vez viene el
entrenador cubano Nelson Farías a
supervisar el trabajo y también venimos a
dar seminarios sobre diferentes temas",
añadió.
Las olas continuaron con
su constante devenir, mientras las patadas
surcaban el aire marino del Puerto y destacaban
lo mejor de este arte marcial.