Alajuela
festeja el título tico
La Liga Deportiva
Alajuelense se coronó campeón del
balompié costarricense tras golear 5-1 al
Herediano. Mientras, los aficionados del
Saprissa, enojados tras la derrota de su equipo,
protagonizaron desórdenes en San
José.
San
José, Costa Rica
ACAN-EFE.-
La Liga Deportiva Alajuelense, que dirige el
portugués Guilherme Farihna,
alcanzó ayer su vigésimo
campeonato, al derrotar 5-1 al Herediano, en un
partido intenso y que desató un fervor de
celebraciones que se habían postergados
en los últimos años. El club, que
hizo la fiesta en su propio estadio, colmado de
seguidores, alcanzó un triunfo
emocionante y sin dificultades ante el
Herediano.
Entre abrazos,
lágrimas y rezos, los jugadores y
Farhina, festejaron con sus hinchas el ansiado
título que les reconoce haber sido los
mejores de la temporada.
Al disputarse la
última fecha del Torneo de Clausura, el
Alajuelense estaba pendiente de los resultados
del juego entre el actual Campeón,
Saprissa y el Pérez Zeledón, pues
un triunfo del Saprrisa hubiese obligado a una
final con el Alajuelense. Pero el Saprissa,
dirigido por el brasileño nacionalizado
costarricense, Alexandre Guimaraes, no dio la
talla y cayó estrepitosamente,
3-1.
Por su parte, el
Alajuelense, que con suficientes méritos
había conquistado el Torneo de Apertura,
también arrasó con el de Clausura
y es el nuevo Campeón, al imponerse de
manera contundente. Los colores rojo y negro
dominaron y se vistieron de fiesta, pues incluso
pocos minutos antes de terminar el juego, el
club seguía anotando goles y la locura se
apoderó del estadio, que no se detuvo en
sus cánticos y celebraciones.
Cólera
morada
La derrota del Saprissa
provocó el enojo de sus aficionados,
quienes escenificaron violentos disturbios al
final del partido, dejando varias decenas de
heridos. "La Ultra morada", barra oficial del
Saprissa, no quedó conforme con el
subcampeonato alcanzado por su equipo y se
enfrentó con piedras y botellas con los
aficionados del Pérez Zeledón,
localidad ubicada unos 134 kilómetros al
sur de la capital.
Los disturbios iniciaron
dentro del estadio, que logró ser
desalojado por la policía, pero
continuaron en las afueras.
La Cruz Roja
reportó heridos, incluso algunos de
gravedad. Entre ellos figura Manuel
Muñoz, jefe de prensa del Saprissa, quien
recibió un fuerte golpe en la cabeza con
una piedra lanzada a distancia.
Los dirigentes
saprissistas lamentaron la situación y
aseguraron que no esperaban esa reacción
de su barra. La premiación a los
jugadores se realizó en los
vestuarios.