Jueves 1 de junio


El Presidente cauteloso

De algo puede estar tranquilo Francisco Flores: superó una de las pruebas más visibles de cualquier mandato. Sensato, sosegado y disciplinado, el Presidente de la República ha mostrado su cara más afable a los salvadoreños y ha logrado manejar coherentemente su imagen ante la opinión pública, aunque haya algunos reclamos por su obrar.

El Diario de Hoy

Con esas y otras virtudes, difícilmente se le verá sofocado o enfurecido ante un micrófono, ni mucho menos cometer algún exabrupto, como ocurrió en otros tiempos. Muchas de las personas que lo conocen, periodistas algunos, lo califican como una persona reservada y cautelosa, que no suelta ni una tan sola palabra sin saber de lo que se trata.

De allí, que su primer plan de comunicaciones haya sido un rotundo fracaso. Intentaba aparecer lo menos posible ante los medios, por lo que nombró a un vocero oficial, Ricardo Rivas, quien tendría la potestad de hablar en nombre del Presidente.

Pero los días y las semanas pasaron, y Rivas no aparecía ante los periodistas, aunque se le veía en los corredores de la Casa Presidencial. En su fugaz correría gubernamental, sólo dio declaraciones un par de veces en conferencias formales, efectuadas y organizadas por la Secretaría de Comunicaciones.

Muchas inquietudes quedaban respondidas a medias, por lo que el sistema dejaba un mal sabor entre los periodistas. Para esos días, la imagen del Presidente, en términos de estudios de opinión, era muy baja porque no aparecía mucho ante los medios. Incluso, se llegó a decir que se escondía para no dar declaraciones.

La incertidumbre terminó en agosto, cuando el mismo Presidente anunció un cambio drástico en su política de comunicación. A partir de entonces, dijo, él se convertiría en el único vocero. "Sin duda que él tomó conciencia de que la gente requería su presencia en los medios", considera uno de sus colaboradores.

Con el nuevo plan, quedó sin trabajo Ricardo Rivas, quien se fue de Casa Presidencial perseguido por diversos rumores.

Desde entonces, además de ofrecer la conferencia de prensa, el Mandatario dirige un mensaje por radio todos los domingos.

Sus asistentes reconocen los apuros que han vivido: "Lastimosamente, no existe una universidad que enseñe a gobernar. Al principio ensayamos varias formas (de comunicación), pero no resultaron. Hasta que encontramos un método que ha dado resultados en los últimos seis meses. Le llamamos el método de la apertura ordenada".

El plan fue diseñado con el tacto de un cirujano, pues, no debía alterar la forma de ser del mandatario, a quien "no le gustan los desórdenes". Por suerte, confían sus asesores, él se siente a gusto con la actual estrategia de comunicación, aunque le dedique más tiempo a los medios de comunicación.

"Incluso, ocupa dos horas de su tiempo para preparar su conferencia de prensa", relata su asistente, quien con otros compañeros lo ponen al tanto de los temas políticos, sociales y económicos que más relevancia tienen en su momento antes de las entrevistas.

Mejoría

Afuera de los grandes muros de la Casa Presidencial y lejos de los halagos y las recriminaciones de sus asesores, la percepción del manejo de la imagen del Presidente también es buena.

Todos los consultados tienen la misma percepción: aunque las cosas empezaron mal, han mejorado significativamente en los últimos meses. Uno de los que piensan así es David Rivas, el presidente de la Asociación de Periodistas de El Salvador (APES), quien considera que en la medida que Flores se sienta mas cómodo en el cargo, se irá desempeñando mejor.

Aunque percibe una falta de liderazgo más decisiva &emdash;en términos del manejo de situaciones delicadas, como la huelga del Seguro Social&emdash;, Rivas, quien ha sido corresponsal de agencias internacionales de noticias, reconoce que el mandatario ha logrado mantener una representación coherente y saludable ante los medios: "Ha sabido transmitir la imagen de una persona seria, comedida, que está por encima de las figuras de muchos presidentes centroamericanos".

La mejor prueba de esa mejoría son los resultados del último estudio de CID-Gallup, publicados por El Diario De Hoy el 23 de mayo. La encuesta reveló que Flores y su gobierno aumentaron la popularidad en los últimos meses. En septiembre de 1999, la popularidad llegó a su punto más bajo (-1); en noviembre, subió 2 puntos positivos, mientras que este mes ha alcanzado los 15 puntos.

Además, el Presidente es el segundo personaje más popular del país; así lo estimó el 62 por ciento de los consultados por CID-Gallup. Sólo lo supera el alcalde Héctor Silva, quien es el más popular con el 65 % de las preferencias.

Los reclamos

Aunque la imagen del Presidente tiene buenos fundamentos, sus relaciones con los medios y, en especial, con los periodistas ha sido irregular. Esto tiene su explicación en las percepciones de varios periodistas, que siguen de cerca los pasos de Flores.

En los primeros meses de su gobierno, se le señaló de "reacio" ante los medios de comunicación, debido a las "escasas" declaraciones. Era cuando se decía que estaba escondido.

Como se ha visto, el panorama ha cambiado -en la actualidad brinda por lo menos una conferencia semanal-. Sin embargo, en los archivos de la asociación de periodistas "existe un cúmulo de información muy rica de quejas de los colegas".

Uno de los principales reclamos de los periodistas, sostiene Rivas, es que el Presidente no se deje entrevistar cuando hace una visita a algún lugar del interior del país. "La prensa considera eso un desaire. Además, la gente quiere saber qué piensa él sobre otras cosas, más allá de la inauguración de alguna obra que haya hecho".

Otro de los reclamos, continúa, es que en las conferencias de prensa que se celebran en Casa Presidencial, no se permita a los periodistas hacer más preguntas que las establecidas.

Salpicado pero sonriente, Carlos Rosales, secretario de Comunicaciones de la Presidencia, asegura que no ha recibido ninguna queja de algún periodista. Aún así, defiende hasta el último detalle de su método: "Nosotros estamos abiertamente con la prensa, pero bajo un régimen de orden".

En este sentido, sostiene, Flores no da ninguna declaración durante sus giras porque si no los medios de comunicación informarían de lo que él dijo y no lo que hizo. "Eso es ser injusto, por lo que él pide respeto".

En tanto, agrega para no dejar ninguna inquietud perdida, las preguntas "se escogen" en las conferencias de prensa, según el número de llegadas de los periodistas, porque existen limitaciones de tiempo.

A pesar de esos malestares ajenos, el Presidente tiene motivos para estar tranquilo con una imagen, sosegada y discreta.


[Nacional] [Negocios] [Deportes] [Editorial] [Escenarios] [El País] [Chat]
[
Obituario] [Escríbanos] [Ediciones anteriores] [Otros Sitios] [Hablemos] [VIDA] [Guanaquín] [Vértice]
[
RUZ'00] [Portada] [Planeta Alternativo]