Martes 25 de julio


Un americano en París

El ciclista estadounidense Lance Armstrong fue coronado el domingo, por segundo año consecutivo, como ganador de la Vuelta a Francia.

París, Francia

EFE.- El estadounidense Lance Armstrong se coronó en París como el mejor ciclista del final de siglo con su triunfo en la 87 edición del Tour de Francia, galardón que logra por segundo año consecutivo.

Junto a Armstrong se subieron al podio en Paris el alemán Jan Ullrich y el español Joseba Beloki, mientras que Kelme Costa Blanca lo hizo como mejor equipo, el colombiano Santiago Botero como el rey de la montaña, el alemán Erik Zabel como campeón de la regularidad y el español Francisco Mancebo como el más brillante de los jóvenes.

El último Tour de Francia del milenio concluyó en la capital francesa con la opinión unánime de que se observó ciclismo de alta escuela. Para ello, dos hombres resultaron cruciales, el indiscutible ganador y el italiano Marco Pantani, que abandonó el Tour después de quemar todas sus naves.

Gala ciclística

Armstrong y Pantani protagonizaron etapas de auténtico lujo. El estadounidense selló su pasaporte al triunfo en la subida a Hautacam, en los Pirineos, donde exhibió una fuerza extraordinaria que le aupó a la primera posición de la general, lugar que ya no abandonaría.

Pantani llegó al Tour tocado tras su año en blanco por la expulsión de la edición del Giro de Italia de 1999, pero el de Mercatone dejó claro que sigue siendo uno de los grandes escaladores y dejó grabadas para siempre las imágenes de su magnífica ascensión al mítico Mont Ventoux. El 13 de julio, con un viento de casi ochenta kilómetros a la hora, Armstrong y Pantani asombraron y emocionaron con su subida al monte pelado.

En la cima un generoso Armstrong le cedió la victoria a su rival en agradecimiento a su esfuerzo, pero a Pantani no le sentó nada bien esa amabilidad y tras la etapa se cruzaron duras descalificaciones.

Armstrong demostró cada día que es el mejor corredor. Solo sufrió una crisis grave en la subida al Joux Plane después de un ataque de Roberto Heras. "Tuve mucho miedo al principio, pero tenía mucha ventaja en la general y estaba preparado para perder algo de tiempo. Mi director deportivo me recordó que le sacaba siete minutos y medio a Ullrich en la general y que no era necesario sufrir más de la cuenta. Me sentí sin fuerzas y lo pasé bastante mal. Fue el día más duro de mi carrera", llegó a reconocer el corredor.

Salvo ese día, Armstrong se mostró muy superior a los demás y corroboró su supremacía con la victoria en la contrarreloj de Mulhouse, en la que Ullrich también completó una gran carrera y firmó el segundo puesto, a la vez que Beloki hizo lo propio con el tercero.


[Nacional] [Negocios] [Deportes] [Editorial] [Escenarios] [El País] [Chat]
[
Obituario] [Escríbanos] [Ediciones anteriores] [Otros Sitios] [Hablemos] [VIDA] [Guanaquín] [Vértice]
[
RUZ'00] [Portada] [Planeta Alternativo]