Tras otra
respuesta
Ayer, en el Complejo Deportivo de la
FEDEFUT, lugar de concentración del
equipo nacional, el técnico Oscar
Benítez seguía esperanzado a una
mejor respuesta de sus hombres para vencer a
Saint Vincent. "Ellos han hecho la promesa de
jugar bien y ganar", dijo, respaldando la
confianza hacia sus dirigidos.
- Roberto
Aguila
- El Diario
de Hoy
Hoy,
a las 3.00 p.m., el equipo salvadoreño
llegará al Estadio "Cuscatlán"
para enfrentar a Saint Vincent y Las Granadinas
en su segundo partido de la segunda fase
eliminatoria rumbo al Mundial Corea-Japón
2002. Detrás de este nuevo desafío
queda la frustración que se
instaló en el ánimo de todos como
consecuencia de la goleada recibida ante
Honduras.
Para hablar del estado anímico que
priva en los jugadores para enfrentar a Saint
Vincent con la solvencia del caso, visitamos a
Oscar Benítez, el técnico
nacional, en el Complejo Deportivo de la
FEDEFUT, lugar de concentración del
equipo salvadoreño.
Durante los entrenamientos de toda la semana
previa al partido, Benítez estuvo
ensayando variantes tácticas de todo
tipo, buscando amalgamar un conjunto que
responda a la hora de la verdad. Pero más
que todo, el técnico nacional ha
insistido en su prédica de mentalizar a
sus hombres para obtener una mejor respuesta de
ellos en el sentido de plasmar en el campo su
idea táctica y estratégica.
Otra actitud
De manera que más allá del
relleno humano y las variantes incluidas en el
equipo, lo que Benítez busca es otra
actitud, otro sentido de lucha, otro
temperamento y otra prestancia para defender el
partido y el resultado.
"Lo que espero esta tarde de mis hombres es
la reacción que tiene el
salvadoreño ante la adversidad. Que
resalten todas sus fuerzas para tener un
funcionamiento bueno, tanto individual como
colectivo. Después de la reacción
espero mucha entrega, que sean inteligentes para
no dejarse llevar por el contrario, y que
juguemos bien", dijo Benítez.
¿Hay un compromiso de parte de los
jugadores?
"Si. Después de la derrota ante
Honduras y durante toda la semana hemos estado
hablando de la necesidad de revertir lo mal que
anduvimos contra los hondureños. Y en
todos y cada uno de ellos he encontrado una
respuesta positiva. Es claro que también
hay que considerar que a veces se gana y a veces
se pierde, y que lo que importa es tratar de
hacer un buen papel".
¿Las variantes le van a dar otra cara
al equipo?
"Lo que yo creo que podemos conseguir es
predominar en el medio campo para poder hacer un
fútbol más abierto. Tener
más marca y mayor dominio sobre la
pelota. Contra Honduras, por ejemplo, no me
funcionó Roberto Martínez como
lateral porque él está
acostumbrado a jugar con un volante tirado por
la derecha. Al no tenerlo, defeccionó.
Espero que con Osorio jugando por ese lateral no
nos pase lo mismo".
Usted siempre se ha inclinado por presionar
sobre el medio campo rival, ¿por qué
no se consigue esa presión?
"Porque se nos hace difícil. El
jugador salvadoreño no está
preparado para ser agresivo. La agresividad nace
de pensar rápido y actuar con celeridad,
y eso no lo tenemos. Por ello es que terminamos
defendiendo en el fondo. Esto es un mal del
fútbol de entre casa. Si usted lo ve, no
hay un solo equipo salvadoreño que ejerza
presión en el medio campo. Me parece que
es cuestión de idiosincrasia".
¿Qué sabe de Saint
Vincent?
"Que es un equipo que se maneja bastante bien
del medio campo hacia arriba, pero que en
defensa es bastante duro y deja algunos huecos
explotables. Sin embargo, la fuerza en el
contacto físico le compensa muchas
deficiencias. Es un equipo de cuidado".
Frente a esas características de Saint
Vincent, ¿jugará
esperándolo?
"En principio le diría que no, porque
todo dependerá de lo que Saint Vincent
proponga en los primeros 15 minutos del partido.
Si presiona mucho, pensamos enfrentar la
presión a 30 metros de nuestro arco. Pero
si no presiona, vamos a encimarlo".
Este es el pensamiento con que el equipo
nacional va a salir esta tarde a jugarse su
reivindicación.