De
las oficinas
legislativas
PCN gasta más de medio millón en
remodelación
Los pecenistas saben
aprovechar el poder. Con la llegada de Ciro Cruz
Zepeda a la presidencia del Congreso, el partido
de las "manitas" exigió algunas
comodidades a la Junta Directiva
- Ana
Giralt/Ciro Granados
- El
Diario de Hoy
El
partido de las "manitas" se ha convertido en una
fracción legislativa muy costosa. La
remodelación de sus nuevas oficinas le
cuesta a la Asamblea Legislativa ¢547 mil
327.
Los trabajos abarcan desde
desmontaje del cielo falso, puertas de vidrio y
de madera, hasta el traslado del material a las
bodegas de la Asamblea. Sólo el
desmontaje y desalojo de los materiales le
cuesta al país 21 mil 827
colones.
A eso se le suman los
más de ¢151 mil que se
erogarán por las divisiones de tablarroca
y los pasamanos de manera que servirán de
base para la construcción de los
módulos. Y los ¢58,419.34 que
costará el marco de aluminio y la
instalación de vidrios de color bronce,
entre otros detalles.
Meses antes de que la
anterior legislatura concluyera su
período, la quinta planta del Congreso
estaba destinada a las comisiones de trabajo.
Sin embargo, la infraestructura quedó
vacía cuando el Comité de
Modernización inauguró el nuevo
edificio de comisiones.
A partir de ese momento,
los técnicos de las fracciones de ARENA y
FMLN se apoderaron del lugar, el cual
abandonaron al conocer que la
representación del Partido de
Conciliación Nacional (PCN), en la
Asamblea, creció. De 11 pasó a
14.
La del FMLN también
se incrementó. La tercera planta era
pequeña para albergar a los 31 diputados
que, desde el uno de mayo, tomaron
posesión. Un arreglo político
resolvió el problema de
espacio.
Algunos diputados de
izquierda se pasarían a las viejas
oficinas de los pecenistas, ubicadas en la
segunda planta. A cambio, estos tendrían
el quinto piso a su disposición.
Pero debían hacer
algunos arreglos estéticos.
La
urgencia
Ocho días antes de
que la Ley de Licitaciones entrara en vigencia,
la Junta Directiva acuerda "declarar de urgencia
la remodelación de la quinta planta del
edificio administrativo". Nadie sabe por
qué la urgencia.
El 21 de junio, el
pecenista y presidente del Congreso, Ciro Cruz
Zepeda, firmó el contrato con la empresa
Constructora Unión S.A. de C.V.
Tanto ésta como la
constructora García-Chinchilla
Arquitectos y la C.S. Ingenieros presentaron sus
ofertas a los directivos desde el 30 de mayo (un
mes antes del acuerdo).
Antes del uno de julio no
existía una ley que estableciera los
casos en que una obra podría ser tildada
de urgente. ¿Era urgente? La urgencia -de
acuerdo con la ley- sólo puede declararse
en casos de desastres naturales o emergencia
nacional.
Esto significa que, de no
haberse firmado el Acuerdo #139, la
reconstrucción de las oficinas
habría sido sometida a un concurso
público y a seguir todos los pasos que
exige una licitación de este
tipo.
"Si no se calificaba de
urgente, los diputados estarían
todavía parados", sostuvo el presidente
Cruz Zepeda. Asegura que luego de efectuar el
cambio, los pecenistas no tenían
dónde poner sus cosas.
Hoy, a demás de
contar con escritorios de madera de cedro y
sillas ergonómicas, los catorce diputados
del PCN tendrán una oficina adornada con
cinco macetas con plantas ornamentales, cuyo
costo es de ¢5,525. Y servicios sanitarios
totalmente remodelados.
Cada maceta cuesta
¢1,105, casi el salario mínimo de un
mes.
Según parece,
será un placer ir a los baños del
PCN. Se han adquirido tres lavamanos e igual
número de inodoros y un nuevo enchape de
azulejos. Todo representa una inversión
de ¢27,928.70. Un precio similar al de un
carro usado no muy viejo.
El dinero sale del Fondo
General de la Asamblea. El monto de éste
es de 125 millones de colones, ocho millones 457
mil se destinan a la adquisición de
bienes y servicios.
Gracias a la premura de la
adjudicación, Cruz Zepeda podrá
llegar tranquilo a su oficina. Días
atrás, la sala que tiene en la
séptima planta era utilizada, por sus
compañeros de fracción, como
centro de reuniones.
La obra quedaría
lista la próxima semana.