Con la resaca del
triunfo
Ramón "Primitivo" Maradiaga estaba
tranquilo después de la victoria 5-2
sobre la selección de El Salvador. Sin
embargo, no dio tiempo por perdido y ayer mismo
continuó con la preparación de sus
pupilos antes de partir de regreso a tierras
catrachas.
- Oscar
Guerra
- El Diario
de Hoy
Para
muchos aficionados, las consideraciones
después de los partidos pueden parecer
irrelevantes. Y más después de una
derrota. Sin embargo, es bueno escuchar
qué dijo Ramón "El Primitivo"
Maradiaga ayer, antes de partir de regreso a su
país. Al término del desayuno, la
delegación catracha se dirigió
hacia un gimnasio capitalino para una jornada de
entrenamiento.
"En el gimnasio platicamos", dijo "el Primi".
En efecto, después de una pequeña
charla con sus jugadores, el entrenador hizo una
seña para iniciar la plática. Por
su parte, los jugadores quedaron bajo las
órdenes de Ricardo Angeles.
A la pregunta de ¿cuál fue la
clave, aparte de los goles, del triunfo de
Honduras?, vino una respuesta sencilla,
diplomática. "Cuando se gana, se pone de
manifiesto que los jugadores se aplicaron
tácticamente. Creo que lo que nos dio la
satisfacción del triunfo fue la
personalidad que mostró el grupo, esa
cuota de esfuerzo que pusieron agregada con la
capacidad futbolística de cada uno",
sentenció.
Eso no es todo. Una frase de Maradiaga
remató la alegría del resultado.
"Estos jugadores respondieron más de lo
que yo esperaba". No obstante, fue
enfático al declarar que quería
más goles porque hay que ser ambicioso,
en alusión al penalti fallado por Milton
Núñez. Se justificó con un
simple "son situaciones del fútbol".
Esas mismas situaciones son las que lo
obligaron a replantear el partido después
del primer gol de El Salvador. "Empezamos con
una línea de cuatro zagueros, cinco
volantes y un hombre en punta. Pero con la
anotación ubicamos un esquema de 3-5-2
para copar todo el ancho del campo y tener mayor
profundidad con Pavón y
Núñez", agregó.
Los recuperados
El fútbol va más allá de
las estrategias. También se necesita de
un poco de suerte. Esa que le permitió
recuperar de sendas lesiones al lateral
izquierdo Iván Guerrero y a Milton Reyes,
otro zaguero.
Los dos jugadores fueron piezas claves a la
hora de sacar la victoria. Maradiaga acepta que
la incorporación de Guerrero fue vital
para la perfecta ejecución de su plan de
juego. "Si Guerrero no hubiera estado listo, yo
tenía a Javier Martínez.
Quizá no tenga la proyección de
Iván para ir al ataque ni la fortaleza en
el aspecto defensivo, pero pudo haber suplido su
ausencia", dijo.
Con todo, "El Primi" afirmó que
vivió el partido tranquilo, aunque el gol
le dio cierta inconformidad. El empate, sin
embargo, le regresó la calma y la
confianza necesaria para tener la claridad de
trabajar y transmitírsela a sus
dirigidos.
Así finalizó la plática
informal, después de la cual el catracho
se fue a verificar el trabajo de sus muchachos y
a conocer una máquina que da
hidromasajes. Como para rematar su
alegría, soltó la broma "tenemos
que comprar una de estas".