Martes 18 de julio


Con la resaca del triunfo

Ramón "Primitivo" Maradiaga estaba tranquilo después de la victoria 5-2 sobre la selección de El Salvador. Sin embargo, no dio tiempo por perdido y ayer mismo continuó con la preparación de sus pupilos antes de partir de regreso a tierras catrachas.

Oscar Guerra
El Diario de Hoy

Para muchos aficionados, las consideraciones después de los partidos pueden parecer irrelevantes. Y más después de una derrota. Sin embargo, es bueno escuchar qué dijo Ramón "El Primitivo" Maradiaga ayer, antes de partir de regreso a su país. Al término del desayuno, la delegación catracha se dirigió hacia un gimnasio capitalino para una jornada de entrenamiento.

"En el gimnasio platicamos", dijo "el Primi". En efecto, después de una pequeña charla con sus jugadores, el entrenador hizo una seña para iniciar la plática. Por su parte, los jugadores quedaron bajo las órdenes de Ricardo Angeles.

A la pregunta de ¿cuál fue la clave, aparte de los goles, del triunfo de Honduras?, vino una respuesta sencilla, diplomática. "Cuando se gana, se pone de manifiesto que los jugadores se aplicaron tácticamente. Creo que lo que nos dio la satisfacción del triunfo fue la personalidad que mostró el grupo, esa cuota de esfuerzo que pusieron agregada con la capacidad futbolística de cada uno", sentenció.

Eso no es todo. Una frase de Maradiaga remató la alegría del resultado. "Estos jugadores respondieron más de lo que yo esperaba". No obstante, fue enfático al declarar que quería más goles porque hay que ser ambicioso, en alusión al penalti fallado por Milton Núñez. Se justificó con un simple "son situaciones del fútbol".

Esas mismas situaciones son las que lo obligaron a replantear el partido después del primer gol de El Salvador. "Empezamos con una línea de cuatro zagueros, cinco volantes y un hombre en punta. Pero con la anotación ubicamos un esquema de 3-5-2 para copar todo el ancho del campo y tener mayor profundidad con Pavón y Núñez", agregó.

Los recuperados

El fútbol va más allá de las estrategias. También se necesita de un poco de suerte. Esa que le permitió recuperar de sendas lesiones al lateral izquierdo Iván Guerrero y a Milton Reyes, otro zaguero.

Los dos jugadores fueron piezas claves a la hora de sacar la victoria. Maradiaga acepta que la incorporación de Guerrero fue vital para la perfecta ejecución de su plan de juego. "Si Guerrero no hubiera estado listo, yo tenía a Javier Martínez. Quizá no tenga la proyección de Iván para ir al ataque ni la fortaleza en el aspecto defensivo, pero pudo haber suplido su ausencia", dijo.

Con todo, "El Primi" afirmó que vivió el partido tranquilo, aunque el gol le dio cierta inconformidad. El empate, sin embargo, le regresó la calma y la confianza necesaria para tener la claridad de trabajar y transmitírsela a sus dirigidos.

Así finalizó la plática informal, después de la cual el catracho se fue a verificar el trabajo de sus muchachos y a conocer una máquina que da hidromasajes. Como para rematar su alegría, soltó la broma "tenemos que comprar una de estas".


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