Inapropiados
niveles de ruido en hospitales públicos
capitalinos
El ruido que afecta a
los centros hospitalarios está
fuertemente ligado al irrespeto de los
conductores que suenan sus bocinas y aceleran
sus motores sin ninguna consideración por
los pacientes
- Enrique
Miranda
- El
Diario de Hoy
Mediciones
sónicas realizadas por agentes
metropolitanos y periodistas de EL DIARIO DE HOY
revelaron que los niveles de ruido al interior
de dos hospitales públicos capitalinos no
son adecuados para el tipo de pacientes que son
atendidos.
Las inspecciones indican
que el rango de ruido en al menos cinco
departamentos del Hospital Rosales oscila entre
los 70 y 90 decibeles, cuando los
parámetros aceptables de
contaminación sónica no deben
exceder los 70 decibeles.
Esto, según
recomendaciones de organismos internacionales de
salud, afirma el inspector Mauricio
Ramírez.
Iguales cantidades
reportaron la pabellones del Hospital de
Maternidad, en el mismo sector, donde el rango
oscila entre los 70 y 80 decibeles.
Las muestras de ruido
fueron tomadas en un día normal, entre
las 10 de la mañana y 12 del día,
en coordinación con agentes
metropolitanos especializados en
inspecciones.
Aturdidos
Los decibelímetros
fueron instalados en el ala oriente del Hospital
Rosales, sobre 25a. Avenida Sur, justo donde se
ubican las secciones de consultas de
Hipertensión y
Proctología.
Esos departamentos
colindan con la Alameda Roosevelt, justo donde
existe una parada de buses con mucha
actividad.
En esta zona, muchos
conductores, tanto del transporte público
como particulares, parecen haber olvidado la
restricción de no sonar los claxon en las
cercanías de hospitales.
Las agujas del
decibelímetro rozan los 90 decibeles
cuando los conductores de buses suenan sus
bocinas y aceleran agresivamente al iniciar la
marcha.
Enfermeras que a diario
laboran en el lugar explicaron que el ruido
perturba a pacientes y personal médico a
todas horas del día.
Los pabellones de hombres,
que colindan con la Alameda Roosevelt, sufren
igualmente con los sonidos de motores, aunque
con un poco de menor intensidad.
Las pacientes internas del
Hospital de Maternidad deben soportar los
estridentes ruidos de buses durante todo el
día. En estos salones, ubicados a un
costado de la 1a. Calle Poniente, también
reportan rangos que alcanzan entre 70 y 80
decibeles.
Irma Salinas, de 22
años, ilustra mejor el problema: "Casi no
podemos dormir", dice resignada.
La paciente relató
que el ruido las perturba durante la mayor parte
del día y hasta entrada la
noche.
El sector norte del
nosocomio es el más afectado por el
ruido, ya que allí están los
dormitorios.
Control
de ruidos en camino
El país
está próximo a tener una
regulación de ruidos
ambientales