Brizuela, presente y
futuro
Nelson Brizuela sostuvo que su permanncia
como técnico de Dragón no depende
de si el equipo se clasifica o no a la
semifinal, sino de que la directiva respete los
tres años de su contrato.
Roberto
Aguilaa
Dragón
jugará este domingo frente a Firpo, en el
cierre de la segunda vuelta. Un triunfo
combinado con una derrota de Balboa ante Marte
permitirá al cuadro fabuloso clasificarse
a semifinales.
Pero no es esta circunstancia lo que
hará posible la permanencia de Nelson
Brizuela al frente del equipo verde, sino el
respeto que sus directivos guarden al contrato
que firmaron antes del inicio del Apertura 2000,
y que lo liga a Dragón hasta el
año 2003.
"Yo no llegué a Dragón para
clasificarlo a semifinales. Al firmar mi
contrato por tres años, mi compromiso
inicial con los directivos fue evitar que el
equipo descendiera, sentar las bases para un
despegue a futuro y luego ser un verdadero
protagonista en los certámenes
venideros", explicó Brizuela.
El técnico agregó que su
compromiso inicial había quedado
altamente cumplido, porque Dragón no
solamente quedó lejos del descenso sino
que realizó una gran campaña hasta
el punto de ser el equipo de mejor balance en la
segunda vuelta, metiéndose como candidato
a semifinalista.
Brizuela se mostró complacido con su
trabajo y con la respuesta de sus hombres, y
dijo sentirse esperanzado a que los directivos
dragonianos le sigan metiendo el hombro para
hacer de Dragón un equipo compacto y
altamente competitivo.
"¡Imaginate lo que hicimos en apenas
tres meses! Y esto que los directivos, por
razones económicas, me privaron de cuatro
jugadores vitales en el conjunto. Dimos a
préstamo a Torres Alegría, al
Aguila; a FAS le cedimos a Francisco
Ramírez, al Atlético Balboa le
entregamos a Daniel Sagastizado, y al Alianza le
prestamos al arquero Sergio Muñoz. Con
ellos Dragón hubiera tenido otra cara y
otra respuesta", aseguró.
Sus proyecciones
Nelson Brizuela dijo estar convendido de que
Dragón es un diamante en bruto, al que
hay que pulir para que brille más.
Afirmó que lastimosamente no pudo
encontrar un arquero a la medida para hacer una
campaña más notable en el Apertura
2000.
"Si repasamos lo actuado, verás que a
nosotros nos mataron los arqueros. El equipo
trabajó los partidos con la misma
suficiencia, con el volumen de fútbol
aceptable y la cuota de gol. En varios partidos
de la primera vuelta ganábamos 1-0 o 2-0,
y terminamos en derrota por la fragilidad en el
arco. Si tan solo hubiéramos ganado un
par de juegos que empatamos o perdimos,
Dragón estaría fijo entre los
semifinalistas", razonó.
Ahora sus proyecciones están enfocadas
a corregir todo eso. Sabe que tiene la base del
equipo para trabajar a futuro, y entre sus
planes está conservar esa base y reforzar
las líneas que no funcionaron.
Dijo que los contratos de los jugadores
actuales -la base- están en vigencia
hasta el final del Torneo Clausura, salvo el del
delantero brasileño Rodinei Martins, que
expira al final del Apertura 2000 y
tendrá que ser renegociado. De no llegar
a un arreglo, dijo que buscaría un
refuerzo de las mismas características
del brasileño para que acompañe a
William Reyes en el ataque.
Asimismo agregó que su ideal para que
Dragón sea un equipo harto suficiente y
protagonista de alto nivel, es hacerse de un
arquero experimentado y sumarle como respaldo un
líbero de mucha categoría. "Si
logro conseguir eso, te aseguro que
Dragón dará qué hablar en
el Torneo Clausura", apuntó.
Repitió que esperaba el respaldo
directivo en el sentido de no desarmar al equipo
por el hecho de que los jugadores tengan mejores
ofertas de otros participantes, y
enfatizó su esperanza de que le brinden
los refuerzos que él aspira tener para
que su trabajo rinda los frutos que se ha
propuesto.