El verdadero
número 12
Orestes Guillén es una pieza clave
en Aguila. Anónimo para el 99 por ciento
de los aficionados, el utilero negrinaranja
confía en ganar la corona.
Wilmer
Merino
Ningún
narrador deportivo conoce mejor los
números de Aguila que Orestes
Guillén. Por algo, él se encarga
de mandar a lavar los uniformes, así como
de que nunca falte un implemento en los entrenos
migueleños. Utilero desde hace siete
años, los dos últimos con Aguila,
este santaneco ha presenciado muy de cerca, no
sólo el proceso futbolístico que
llevó al equipo migueleño a su
último galardón, sino de la
consolidación de la franquicia como una
familia.
Cualquier equipo de fútbol puede
considerarse, en términos simplificados,
como una gran familia, pero en Aguila ocurren
cosas peculiares. Guillén dice que,
cuando algún compañero cumple
años o tiene cualquier otro tipo de
festejo, recibe el temido "bautizo aguilucho".
Lo define como un "piadoso derrame de aceite,
arina, todo tipo de salsas y huevos". El
último 'agasajado' fue el volante
ofensivo Kílmar Jiménez, que
contrajo nupcias (ver nota aparte).
"Es un bautizo que siempre se hace porque es
parte de la alegría. El grupo es unido, y
no es por lastimar, sino para celebrar",
afirma.
El episodio parece insólito,
considerando la seriedad característica
del entrenador Hugo Coria, poco amigo de los
excesos. Guillén dice que también
existe la disciplina, que los jugadores tienen
prohibida la visita de sus respectivas esposas,
novias, o admiradoras mientras están
concentrados en la Casa Club, y que tampoco se
registran desórdenes en lo que toca al
uso de los implementos.
Final contra Balboa
Guillén comenzó en las artes de
la utilería en el capitalino
Atlético Marte. Su graduación vino
poco después, cuando fue llamado a la
selección nacional en la época de
Milován D'Joric. Guillén admite
que con el yugoeslavo aprendió mucho,
"siempre me brindó un buen apoyo y buenos
consejos. Gracias a él aprendí a
administrar los implementos deportivos". Lo que
más le agradece al entrenador europeo fue
que le recomendara para Aguila, el equipo de sus
amores.
Por supuesto, en esas idas y venidas sabe
bastante de fútbol. Con ese 'background',
considera que Aguila ha venido de más a
menos y que ahora tiene la gran oportunidad de
regalarle una corona más a la
afición. También confesó
que si su equipo llega a la final, le
gustaría toparse al sorpresivo Balboa
como rival. "Balboa se merece llegar a la final,
ha hecho un buen papel y a pesar de haber subido
a la Mayor hace poco tiene mucha barra.
Harían una buena final".