Zamorano,
conquistador de América
El delantero chileno recientemente fichado
por el mexicano América, cuenta con el
beneplácito de sus nuevos
compañeros.
Notimex
Mientras
en el aeropuerto la llegada del chileno
Iván Zamorano fue tumultuosa, en el
campamento del América los jugadores
externaron su beneplácito por el arribo
del refuerzo sudamericano, y el técnico
Alfio Basile se quejó de la
contaminación.
El argentino Basile, como ya es su costumbre,
no hizo declaración alguna, pero ahora
visiblemente afectado por molestias en los ojos,
quizás por la contaminación
atmosférica. Como no estaba el jefe de
prensa del club, el timonel apuntó que
hablaría sobre la firma de Zamorano con
las Aguilas después del
entrenamiento.
Al final de la práctica, con pases por
todos los sectores de la cancha y tiros a gol
sobre tres porterías, Braulio Luna dijo
que Iván Zamorano de ninguna manera es un
jugador que esté acabado, ya que llega a
mostrar calidad y experiencia, además de
desearle éxito en el balompié
mexicano.
El portero Adolfo Ríos
señaló que Zamorano, junto con
todo el plantel, tiene la obligación de
rendir al máximo, y que el chileno
vendrá a aportar en lo
futbolístico, tal y como se espera en el
conjunto de Coapa. Asimismo, el guardameta
indicó que la fama que rodea al andino y
su disposición al trabajo lo
ayudarán a adaptarse al estilo del club y
al del entrenador Alfio Basile.
En el campamento americanista, donde era
esperado el "Bam Bam", trascendió que de
la terminal aérea se trasladó a un
hotel del sur de la ciudad para platicar con la
directiva de las Aguilas, firmar su contrato y
entrevistarse con su amigo Fabián Estay.
Además, tuvo una prolongada charla con
Basile.
Largo recorrido
Zamorano, de 33 años, se
incorporará al club el próximo 3
de enero. El jugador empezó su carrera en
1986 en Cobresal, de Chile, y un año
después fue una de las claves de ese
conjunto para conquistar la Copa de Chile.
En 1988 saltó a Europa con un equipo
suizo y dos años después
arribó a la prestigiosa Liga de
España, donde debutó en el Sevilla
hasta que lo contrató el Real Madrid en
1992. A partir de entonces, se convirtió
en una figura internacional.
En la temporada 92-93 ganó con el Real
Madrid la Copa y en la 94-95 llegó a lo
más alto en el fútbol
español al acabar como máximo
goleador por sus 28 goles en el campeonato.
Zamorano alternó sus actuaciones en
Europa con intervenciones con la
selección chilena, en la cual fue
líder en torneos importantes como la Copa
América y las eliminatorias
mundialistas.
En 1996-97 fue traspasado al Inter de
Milán, equipo con el que marcó
cuarenta goles en cuatro años y con el
que en 1997-98 ganó la Copa UEFA. El
jugador fue una de las columnas de la
selección chilena en los Olímpicos
de Sydney.