Martes 26 de diciembre 2000


Sala de urgencia :
No puede mejorar por alta demanda

El Hospital Rosales se ha convertido en el termómetro de la violencia que vive en la actualidad el país. A diario llegan personas heridas de bala, arma blanca o lesionados en accidentes de tránsito

Mario Martínez
El Diario de Hoy

La puerta de acceso de la unidad de emergencias del Hospital Rosales no se había cerrado desde 1976, fecha en que fue inaugurada. Hace dos años, se cayó en la cuenta de que no servía para nada y, peor, obstaculizaba el trabajo, por lo cual fue removida. Bueno, lo que quedaba de ella.

Esta sala de emergencias es la de mayor movimiento en el país. Cada año pasan por ella más de 60 mil, personas, según el jefe de la Unidad de Cirugía, Dr. Juan Antonio Tobar.

Violencia

Al observar un rato el movimiento que hay en la sala, se cae en la cuenta del grave deterioro de la situación social del país. Muchos de los que entran han resultado lesionados durante un hecho delictivo o en alguna riña de diferente naturaleza.

El Dr. Tobar dice que gran parte de los recursos asignados a la unidad de emergencia son destinados a la curación de traumas (golpes o heridas), los cuales son provocados en diferentes hechos.

Si este tipo de emergencia disminuyera &emdash;agrega&emdash;, se podrían enfocar en otro tipo de servicio que la población demanda.

Por ejemplo, dice, el hospital no puede desarrollar un programa de cirugías cardiovasculares o de trasplantes de riñón.

Pocos ingresos

El año pasado, según el médico, el hospital recibió un presupuesto de 110 millones de colones. De esa cantidad, el 35 por ciento fue destinado a la unidad de emergencia.

De ese porcentaje destinado a emergencias (38.5 millones de colones), el 65 por ciento fue utilizado en la atención de diferentes tipos de traumatismos.

Este año, en la unidad se ha atendido a 800 personas que habían sido heridas de bala. Además, a mil 47 lesionados por arma blanca y mil 48 lesionados durante accidente de tránsito.

El galeno sostiene que las erogaciones para la atención de estas pacientes son cuantiosas. Por una lesión de bala en una pierna, sólo la atención llega a 600 colones.

Esta cantidad incluye, exclusivamente, la inversión en el material que se utiliza al momento de las curaciones. En un hospital privado, la cantidad sería mayor.

La situación cambia radicalmente cuando los pacientes van más graves y deben de ser ingresados en la Unidad de Cuidados Intensivos de la sala.

Aquí, el costo diario por la estancia se sobrepasa los 8 mil colones, dinero que sale de los contribuyentes.

Estos gastos impiden que se pueda mejorar. Lo único que se adquiere es lo indispensable. Por ejemplo, en una de las salas de atención, el aparato más reciente es un desfibrilador (resucitador).

En contraste, todas las extensiones telefónicas, los aparatos, son tan viejos que serían la envidia de algún coleccionista.

El galeno sostiene que la cantidad de heridos por arma de fuego en el país es impresionante.

En contraste, en países como Suecia o Islandia, asegura, es un verdadero escándalo cuando alguien es lesionado de bala.

La construcción

La actual sala fue inaugurada en 1976, pero ha funcionado en otras áreas que, por la necesidad, han resultado ser obsoletas.

El mismo Hospital Rosales nació por la necesidad de un nuevo centro de atención a la población pobre.

El centro asistencial comenzó a ser construido en 1871 e inaugurado en 13 de julio de 1902.

La construcción era necesaria debido a que el antiguo Hospital de Indias, que funcionaba en el centro de San Salvador, no daba abasto a la demanda.

En la actualidad, la sala de emergencias es atendida por seis médicos especialistas, 14 residentes, 30 internistas y más de 70 enfermeras.


[Nacional] [Negocios] [Deportes] [Editorial] [Escenarios] [El País] [Chat]
[
Obituario] [Escríbanos] [Ediciones anteriores] [Otros Sitios] [Hablemos] [VIDA] [Guanaquín] [Vértice]
[
RUZ'00] [Portada] [Planeta Alternativo]

Copyright 1995 - 2000. El Diario de Hoy
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o
parcial sin autorización escrita de su titular.
www.elsalvador.com