Sala de
urgencia :
No puede mejorar por
alta demanda
El Hospital Rosales se ha convertido en el
termómetro de la violencia que vive en la
actualidad el país. A diario llegan
personas heridas de bala, arma blanca o
lesionados en accidentes de
tránsito
- Mario
Martínez
- El Diario
de Hoy
La
puerta de acceso de la unidad de emergencias del
Hospital Rosales no se había cerrado
desde 1976, fecha en que fue inaugurada. Hace
dos años, se cayó en la cuenta de
que no servía para nada y, peor,
obstaculizaba el trabajo, por lo cual fue
removida. Bueno, lo que quedaba de ella.
Esta sala de emergencias es la de mayor
movimiento en el país. Cada año
pasan por ella más de 60 mil, personas,
según el jefe de la Unidad de
Cirugía, Dr. Juan Antonio Tobar.
Violencia
Al observar un rato el movimiento que hay en
la sala, se cae en la cuenta del grave deterioro
de la situación social del país.
Muchos de los que entran han resultado
lesionados durante un hecho delictivo o en
alguna riña de diferente naturaleza.
El Dr. Tobar dice que gran parte de los
recursos asignados a la unidad de emergencia son
destinados a la curación de traumas
(golpes o heridas), los cuales son provocados en
diferentes hechos.
Si este tipo de emergencia disminuyera
&emdash;agrega&emdash;, se podrían
enfocar en otro tipo de servicio que la
población demanda.
Por ejemplo, dice, el hospital no puede
desarrollar un programa de cirugías
cardiovasculares o de trasplantes de
riñón.
Pocos ingresos
El año pasado, según el
médico, el hospital recibió un
presupuesto de 110 millones de colones. De esa
cantidad, el 35 por ciento fue destinado a la
unidad de emergencia.
De ese porcentaje destinado a emergencias
(38.5 millones de colones), el 65 por ciento fue
utilizado en la atención de diferentes
tipos de traumatismos.
Este año, en la unidad se ha atendido
a 800 personas que habían sido heridas de
bala. Además, a mil 47 lesionados por
arma blanca y mil 48 lesionados durante
accidente de tránsito.
El galeno sostiene que las erogaciones para
la atención de estas pacientes son
cuantiosas. Por una lesión de bala en una
pierna, sólo la atención llega a
600 colones.
Esta cantidad incluye, exclusivamente, la
inversión en el material que se utiliza
al momento de las curaciones. En un hospital
privado, la cantidad sería mayor.
La situación cambia radicalmente
cuando los pacientes van más graves y
deben de ser ingresados en la Unidad de Cuidados
Intensivos de la sala.
Aquí, el costo diario por la estancia
se sobrepasa los 8 mil colones, dinero que sale
de los contribuyentes.
Estos gastos impiden que se pueda mejorar. Lo
único que se adquiere es lo
indispensable. Por ejemplo, en una de las salas
de atención, el aparato más
reciente es un desfibrilador (resucitador).
En contraste, todas las extensiones
telefónicas, los aparatos, son tan viejos
que serían la envidia de algún
coleccionista.
El galeno sostiene que la cantidad de heridos
por arma de fuego en el país es
impresionante.
En contraste, en países como Suecia o
Islandia, asegura, es un verdadero
escándalo cuando alguien es lesionado de
bala.
La construcción
La actual sala fue inaugurada en 1976, pero
ha funcionado en otras áreas que, por la
necesidad, han resultado ser obsoletas.
El mismo Hospital Rosales nació por la
necesidad de un nuevo centro de atención
a la población pobre.
El centro asistencial comenzó a ser
construido en 1871 e inaugurado en 13 de julio
de 1902.
La construcción era necesaria debido a
que el antiguo Hospital de Indias, que
funcionaba en el centro de San Salvador, no daba
abasto a la demanda.
En la actualidad, la sala de emergencias es
atendida por seis médicos especialistas,
14 residentes, 30 internistas y más de 70
enfermeras.