Los
químicos fueron envasados
Medio ambiente prepara
envío de tóxicos a Holanda
A más de dos años de haber
llevado los tóxicos a Cuisnahuat, los
pobladores posiblemente puedan respirar
tranquilos desde el 27 de diciembre, fecha
tentativa para enviarlos a Holanda
- Wilfredo
Moreno/ Víctor Maldonado
- El Diario
de Hoy
Los
tóxicos de Cuisnahuat podrían ser
trasladados en los próximos
días.
Técnicos del Ministerio de Medio
Ambiente y Recursos Naturales iniciaron ayer el
envasado de los barriles con químicos,
para luego trasportarlos a Holanda, tal como fue
anunciado, en su oportunidad, por la ministra
Ana María Majano.
Por el momento, los pobladores de Cuisnahuat,
en Sonsonate, tendrán que soportar por
unos días más el riesgo de los
tóxicos que se encuentran en ese lugar
desde agosto de 1998.
El envío de las sustancias
tóxicas se tenía previsto para
ayer, pero el Alcalde de Cuisnahuat, Santos
Inocencio Fenecio Sierra, dijo que no
tenía información oficial del
Ministerio de Medio Ambiente que asegurara que
serían sacados de la
jurisdicción.
Miembros de la Fiscalía General de la
República aseguraron no tener una
notificación acerca del traslado, pero
confirmaron el trasiego de los tóxicos,
es decir, colocar los barriles en envases
especiales que impidan emanaciones y
derrames.
Angel Iraheta, vocero de la cartera de Medio
Ambiente, explicó que las sustancias
podrían ser trasladadas a Holanda el 27
de diciembre.
Exigen traslado
Por el momento, los barriles con dimetoato
permanecen en la finca La Escalón,
ubicada entre el cantón Agua Chuca y el
municipio de San Julián, en
Sonsonate.
El edil de Cuisnahuat ha reiterado en
diversas ocasiones que es urgente sacar los
desechos cuanto antes, ya que la
población ha tenido que soportar la
emanación por meses.
Sierra es uno de los que más ha
protestado por el depósito de las
sustancias en Cuisnahuat, a tal punto que hace
algunos meses, junto a pobladores,
amenazó con trasladar los tóxicos
frente al Ministerio de Medio Ambiente, en esta
capital, si no se tomaban medidas inmediatas
para su tratamiento.
Esta situación hizo que se agilizaran
las gestiones con algunos países que
tienen capacidad para deshacerse de
químicos.
Los tóxicos fueron llevados a
Cuisnahuat el 24 de agosto de 1998, luego de que
se reportara, en mayo de ese año, una
intoxicación en el cantón El
Roble, Cuscatlán.