¡Aguila es
finalista!
Con un empate de 2-2
Aguila
eliminó a Firpo y se clasificó
finalista. Con este empate, más el
triunfo de 3-0 en el partido de ida, el equipo
naranja justificó todo.
Roberto
Aguila
Con
la obligación ee ganar por una diferencia
de tres goles, Luis Angel Firpo planteó
el partido como debía ser: tirando a sus
hombres más arriba y manejándose
con sentido ofensivo. Y Aguila, con la ventaja
del 3-0 conseguido en el partido de ida, fue el
equipo prudente, tirado atrás y
arriesgando menos en ataque.
En ese panorama Firpo fue el equipo de la
iniciativa, el que tuvo más tiempo la
pelota y el que se volcó decidido a
encontrar el gol lo más pronto posible.
Con lo que no contó la estrategia montada
por el técnico Julio Escobar, fue con la
respuesta de Hugo Coria a través de un
contraataque bien perfilado y manejado con
suficiencia.
Maniobrando desde el círculo central,
el chileno Raúl Toro fue arranque y
salida en el equipo pampero. Por otra parte, los
volantes de enlace, Santos Cabrera y
Héctor Canjura, trabajaban de la raya del
centro hacia arriba, y lo mismo hacía
Nelson Montoya. De manera que Firpo
elaboró presión sobre el
área naranja..
El problema de Firpo fue no saber equilibrar
la función de ataque con la defensiva, y
terminó regalándose en el
último cuarto de cancha para el
contragolpe de Aguila. El primer gol naranja,
que le trajo al equipo la tranquilidad necesaria
para manejar el resultado, fue producto de la
capacidad naranja para explotar las espaldas
descubiertas que le dejó Firpo.
Bastó que la pelota la ganara por la
izquierda Marcio Sampaio, sin más
oposición que la que hacía
Montoya, para tocarla hacia el medio, para
Adrián Mahía con solamente Carlos
Joya cerrándolo, y éste se la
sirvió a William Torres Alegría
que llegaba por el centro, para fusilar a Allan
Deras.
No bastó la reacción
Firpo, con el gol en contra, alcanzó a
reaccionar y empató el partido con gol de
Celio Rodríguez ocho minutos
después. Y luego de seguir controlando
las acciones y con su dispositivo de ataque
volcado con mucha ambición, logró
el cuadro pampero ponerse arriba con otro gol de
Celio, esta vez de tiro libre.
En ese instante pareció que Firpo
podía conseguir el milagro, porque al
margen de que siguió presionando con
mucha solvencia, el cuadro naranja se
mostró confundido y maniobrando puramente
en sentido defensivo.
Aguila resistía con la serenidad de
sus zagueros centrales y con el auxilio de los
volantes y hasta del delantero Deonel
Bordón, pero Firpo insistía cada
vez con más aplomo en busca de los goles
que le faltaban. Y cada centro de Toro daba la
sensación de gol manudo. Quedaban
más de 25 minutos de partido, y Firpo
sabía que había tiempo suficiente
para resolver su situación.
En esa perseverancia estaba el cuadro pampero
cuando se produjo otro contragolpe mortal de
Aguila que lo tumbó definitivamente. Esta
vez el contraataque lo inició Torres
Alegría arrancando a todo tren por la
derecha, sorteó el cierre de Guillermo
García y metió el centro preciso
para que Sampaio la pusiera adentro.
Era el empate 2-2 de Aguila que sellaba la
suerte del partido y la de Firpo. Porque el
cuadro pampero necesitaba en esos momentos
marcar tres goles, y ya no quedaba tiempo porque
sólo faltaban seis minutos para el pitazo
final.
De modo que Firpo, aunque siguió
atacando para sacar una victoria apretada aunque
no le sirviera más que de consuelo, de
alguna manera llegó a la conformidad de
que todo estaba perdido. Aguila estaba en la
final por méritos propios, porque supo
manejar el partido como mejor le
convenía, y lo consiguió.