Diputados
que dijeron apoyar propuesta
Denuncian engaños en caso de
franquicia
Tres areneros dicen que su interés
nunca fue "revivir" la franquicia legislativa,
sino dar facilidades para comprar carro
- Ana
Giralt
- El Diario
de Hoy
Ahora
resulta que los engañaron.
Los diputados que a lo largo de la semana
defendieron a capa y espada la franquicia de 218
mil 750 colones para importar un
vehículo, aseguraron, el jueves, que su
interés nunca fue aprobar dicho
proyecto.
Los areneros Donato Vaquerano, William
Pichinte y Douglas Alas fueron de los 64
legisladores que firmaron una carta en la que
solicitaban a la junta directiva facilidades
para adquirir un carro nuevo o usado.
Como la Asamblea Legislativa no es una
entidad de "ahorro y préstamo", los
directivos desecharon la petición. En su
lugar, promovieron la exoneración de
impuestos.
Sabedores de este cambio, los tres diputados
comprometieron el voto.
"Hay que ser solidario con los diputados que
no tienen vehículo propio".
Estas fueron las palabras de William
Pichinte, publicadas en la edición de El
Diario de Hoy del martes 19 de diciembre de
2000
En la misma publicación, Donato
Vaquerano expresó: "nadie quiere echarse
encima a la gente y por miedo no dicen que la
apoyan. Esto es una herramienta para el trabajo
de los diputados".
El mensaje que Alas envió a la
población, a través de la noticia,
fue claro.
"Los que representamos a los departamentos
tenemos mayor necesidad. Yo votaría. No
estoy seguro de usarla, por cuestiones
económicas", señaló.
En pocas palabras, antes de la sesión
plenaria los tres diputados de ARENA
votarían por la franquicia.
¿Qué los hizo cambiar?
No sabían
Según Vaquerano, la solicitud que
firmó era muy diferente al proyecto que
se pretendía aprobar.
"Si hablamos de austeridad, no podemos pasar
la necesidad de nosotros sobre la necesidad del
pueblo", dice el diputado.
La nueva postura del arenero es muy similar a
la expresada por el presidente del partido
ARENA, Walter Araujo, y el jefe de la banca,
René Figueroa,
Ambos se pronunciaron contra la
exoneración y condenaron el
interés de los que la apoyaban.
Eso, quizá, hizo reflexionar a los
"pro-franquicia".
"No había hecho un análisis
concienzudo. Me faltaba oír a la
población", manifiesta William
Pichinte.
Las palabras de sus dirigentes calaron tan
hondo, que aprovechó, dice él, uno
de los viajes que realiza a Cojutepeque para
consultar el tema con los ciudadanos.
"Sentí que estábamos cometiendo
un error", reitera.
La excusa de Douglas Alas es diferente.
El arenero dice sentirse engañado,
pues nunca creyó que la solicitud firmada
se convirtiera en una proyecto tan
inconveniente.
"Me sentí engañado",
manifiesta.
Silencio
A pesar de la inconformidad por la "supuesta
trampa", ninguno se atrevió a
reclamar.
Los tres guardaron silencio, mientras otros
legisladores se enfrascaban en reiterados "dimes
y diretes", durante la sesión del
jueves.
Ebanán Quintanilla, del FMLN,
siguió el ejemplo.
Este diputado fue el único que
reconoció, de forma pública, su
interés por la exoneración.
No tuvo valor para contradecir la
decisión de la cúpula
efemelenista, que había decidido no
aceptar la propuesta.
Quintanilla no se opuso, cuando el pleno
decidió abortar la iniciativa.