Aguila aumenta sus
variantes
El equipo migueleño recupera a dos
piezas claves para el partido de vuelta de las
semifinales contra Firpo y se muestra más
calmado.
Oscar Guerra
El entreno vespertino de Aguila, realizado
ayer en el "Juan Francisco Barraza",
empezó puntual. A las cuatro de la tarde,
el técnico aguilucho, Hugo Coria, se
paró a la mitad de la cancha y
llamó a sus dirigidos.
En el grueso del equipo se encontraban, ya
recuperados, Waldir Guerra y Erber Burgos. El
primero estuvo resentido por una molestia en la
ingle, producto de un golpe en el partido contra
Alianza, en la penúltima fecha del
campeonato; Burgos se quebró dos dedos
del pie derecho, casualmente contra los albos,
pero en la primera fecha.
Si bien Waldir todavía no está
al cien por ciento de sus posibilidades, ya
tiene confianza en que no habrá una
recaída por la misma razón. "Por
lo menos ya toqué balón y eso es
muy importante, porque después de las dos
semanas todavía se siente algo de
presión, pero es de ir poco a poco", dijo
el atacante migueleño.
Guerra añadió que para correr
no hay ningún problema, sólo a la
hora de pegarle al balón es que se siente
la molestia, pero es algo mínimo.
Pero no sólo los jugadores
están entusiasmados con sus regresos a la
actividad. Coria tampoco desprecia su llegada
pues le dan mayores posibilidades en cuanto a
variantes se refiere. Además se
refirió a ellos como jugadores de
experiencia e importantes en el funcionamiento
del equipo.
Sin embargo, el argentino reconoció
que es muy difícil que alguno de ellos
dos sea de la partida en el once inicial el
próximo sábado en el segundo juego
contra Firpo, en especial Burgos, pues ha estado
inactivo por más de una vuelta y
recién esta semana realizó
fútbol. "Nosotros vamos a mantener la
base del último partido. Lo primordial es
mantener la actitud y la mentalidad que tuvo el
club el sábado", manifestó
Coria.
La práctica
En el entrenamiento de ayer, Coria
prefirió afinar algunos aspectos
tácticos, tanto en la defensa como en el
ataque. Aguila se notó muy relajado en su
conjunto. En algún momento, durante los
estiramientos, surgió más de una
carcajada.
Empero, después vino lo serio. El
grupo se dividió en dos. Uno, con los
mismos titulares del sábado, y en el otro
los suplentes más algunos miembros de la
reserva que sirvieron para completar el
cuadro.
La prioridad la tenían los suplentes,
que se encargaban de atacar y de forzar a sus
mismos compañeros a cerrar los espacios.
Coria, atento, descubría los puntos
débiles de sus estelares. "Tenemos que
tener cuidado de todo", gritaba a cada momento a
sus dirigidos.
A estas alturas, las porterías estaban
vacías, ya que los porteros practicaban
por su lado bajo la tutela de Raúl
García. Después de varias
llegadas, el suramericano dio espacio a sus
jugadores para que se rehidrataran.
Para la siguiente tanda se unieron los
porteros y ya se realizó un interescuadra
para mostrar que sí se había
asimilado lo dicho por el técnico.
Lo de menos fueron los goles, y aunque no
hubo ninguno, Coria se mostró contento
con el trabajo de sus muchachos. El entreno
terminó con ataques desde las bandas para
el cierre de los delanteros, que además
de afinar la puntería, probaron a los
porteros.
Aguila vuelve a los entrenos este día
a doble turno. El primero a las siete de la
mañana y el otro a las cuatro de la
tarde.