Los premios son
hasta el final
Todo Municipal Limeño cree
más que posible llegar a otra final.
Mientras, los resquemores entre la directiva y
el plantel fueron aclarados.
Daniel
Herrera
El
pasado viernes, la planilla de Municipal
Limeño supo que la directiva del equipo
les otorgaría premios económicos
si clasificaba a la final. No obstante, los
jugadores se mostraron molestos por el
porcentaje establecido.
Arístides Sorto, representante de
Municipal Limeño ante CLIMA, dijo que sus
deportistas tienen derecho a reclamar, aunque
dejó por sentado que la
negociación había sido realizada
con suficiente anticipación. "Con la
taquilla de Aguila y esta última frente a
Balboa, tenemos cubierto el noventa por ciento
del sueldo de diciembre", afirmó el
dirigente.
El premio para los futbolistas
santarroseños será único:
En caso de acceder a la final (Balboa los deja
fuera sólo si les derrota 4-0), los
jugadores ya tienen garantizado el treinta por
ciento de la taquilla que se recaude en el
último partido del Apertura 2000, que
definirá al campeón el 30 de
diciembre.
Si Municipal Limeño logra campeonizar,
al treinta por ciento que los futbolistas tienen
seguro se le agrega un veinte por ciento
más. "Ellos estarían ganando casi
tres sueldos, al igual que la final del
año pasado. Ellos tiene que entender que
no podemos darles más cuando no tenemos",
comentó Sorto.
La Furia Limeña
El domingo, antes del juego de Limeño
contra Balboa, la Furia Limeña, un grupo
organizado que apoya al equipo
santarroseño, discutió con agentes
de seguridad y con el mismo presidente cuchero,
Gumercindo Ventura, luego que se les decomisara
la pólvora que tenían preparada
para revantar con la salida al campo del once
titular.
"¡Afuera Gumercindo! ¡afuera
Gumercindo!", gritaban los hinchas
santarroseños para mostar su discordia
con la decisión del 'pope'. Es
más, algunos aficionados le reclamaban
que nunca se acerca a los partidos, "y cuando lo
hace sólo llega a joder". Sorto
salió en defensa de su colega y dijo que
el decomiso fue parte de la seguridad que se
había acordado entre los clubes y la
Comisión de Arbitraje.
"Ya nos habíamos quitado un castigo
para el domingo pasado, por lo que
estábamos en la mirilla de todos",
afirmó Sorto. Estas decisiones de guardar
la seguridad en el Estadio "Ramón Flores
Berríos" alteró a Agustín
Castillo, entrenador cuchero, cuando se le
obligó a pasarse al banquillo donde
siempre se ha colocado al equipo visitante. Por
suerte, Municipal Limeño sacó una
victoria convincente, la que al final
contribuyó para que quedaran olvidados
todos los incidentes previo al juego. Ahora, en
teoría, todos los santarroseños
sueñan con otra final en más o
menos un año.