Lunes 18 de diciembre 2000


Jurado deja libre a busero Ruta 201

La decisión de un jurado de conciencia de liberar de cargos a un busero que provocó un accidente dejó un sinsabor del que la Fiscalía aún no se repone y mucho menos encuentra explicación

María T. Pérez
El Diario de Hoy

La Fiscalía estaba segura de que conseguiría la condena para el responsable de un accidente que cobró la vida de una joven universitaria, pero la conciencia de un jurado dictó todo lo contrario.

Un tribunal de conciencia no halló razones para condenar al motorista José Orlando Jordán Velásquez, de 30 años, quien provocó un accidente que le costó la vida a la joven Karla Isabel Polanco, de 22 años, y dejó con graves heridas a Manuel Josaías Martínez Guardado, René Orlando Ramírez y Lázaro Antonio Ruiz.

El 5 de diciembre, tras la celebración de un jurado, Jordán Velásquez fue exonerado de culpa en el Juzgado Tercero de Sentencia de San Salvador.

Pudo más la conciencia de un extraño jurado que la lucha de la madre de la víctima, doña Luz de Polanco, quien pedía justicia por la muerte de su amada hija.

La fiscal que llevó el caso, en la Unidad de Vida de la Fiscalía, Nidia Ariana Hernández, explicó que no había ni el mínimo de dudas sobre la culpabilidad de Jordán Velásquez.

"Presentamos todo tipo de pruebas, pero como no hay manera de calificar por qué razón el jurado absuelve o condena, no podemos decir más sobre el asunto", dijo la fiscal a EL DIARIO DE HOY.

El busero conducía un bus de la Ruta 201 que chocó contra un microbús de la Ruta 44, en el cual viajaba la joven hacia su trabajo.

Por el impacto, la joven fue lanzada del microbús y el bus pasó sobre ella. Decenas de personas colaboraron en el momento y detuvieron al sujeto, quien intentaba huir de la escena del crimen.

El sinsabor que dejó la resolución del jurado ha provocado que las autoridades del Ministerio Público piensen en solicitar una revisión a los requisitos para ser parte de un jurado.

No hay justicia

"La gente no piensa en la demás gente", dice la fiscal, al comentar que no existe capacidad de valoración de pruebas por parte de los jurados.

Mucho menos piensan en el impacto que tendrán sus decisiones sobre las víctimas o las familias de éstas.

De acuerdo con Hernández, en este caso, pesó más, el sentimentalismo que las pruebas presentadas.

El sujeto manifestó que estaba arrepentido y se presentó como una víctima ante los jurados."No hubo justicia. No es posible que un jurado termine con un trabajo serio donde se encontró responsables", señaló.


[Nacional] [Negocios] [Deportes] [Editorial] [Escenarios] [El País] [Chat]
[
Obituario] [Escríbanos] [Ediciones anteriores] [Otros Sitios] [Hablemos] [VIDA] [Guanaquín] [Vértice]
[
RUZ'00] [Portada] [Planeta Alternativo]

Copyright 1995 - 2000. El Diario de Hoy
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o
parcial sin autorización escrita de su titular.
www.elsalvador.com