Familia llora la
muerte de hija
Este año, unas 800 personas
sufrieron lesiones o fallecieron en accidentes
del transporte público. La familia
Polanco es una víctima
- Daysi
Carolina Amaya
- El Diario
de Hoy
Veintidós
años no fueron suficientes. Apenas
comenzaba a vivir.
Karla Isabel Polanco Rugamas, una estudiante
de segundo año de Derecho, murió
el 22 de abril en esta capital, cuando el
microbús en el que se transportaba fue
embestido por un autobús
interdepartamental.
Ocho meses después de la tragedia, su
familia busca la paz y la justicia, pero
ésta le falló sin ninguna
consideración el 5 de diciembre.
"El corazón se me ha deshecho", dice
Luz del Carmen de Polanco, madre de la
víctima.
Además de su tristeza, ella
experimenta la frustración y el dolor de
ese día de diciembre, cuando un jurado
absolvió de cargos a José Orlando
Jordán Velásquez, quien,
según las pruebas, además de
irrespetar el alto había ingerido alcohol
cuando conducía el bus de la Ruta 201, de
Santa Ana.
El accidente se produjo entre los bulevares
Los Próceres y La Sultana, el
Sábado de Gloria, cuando la joven se
dirigía a su trabajo en Antiguo
Cuscatlán.
Llena de vida
Doña Carmen habla desde su hogar sobre
la niñez de su hija y el futuro que pudo
haber tenido.
Dice que desde pequeña Karla fue
espontánea, inquieta y muy lista, a los 4
años ya podía leer y escribir.
Estudiaba en la Universidad Francisco Gavidia
y en sus horas libres se desempeñaba como
secretaria de la Gerencia en un
supermercado.
El día del funeral, compañeros
de trabajo se acercaron a ella para agradecerle
por la generosidad de la joven.
Manifestaron que, en una ocasión,
Karla ayudó para que una entidad le diera
un aparato auditivo a un empacador; buscó
también la manera para evitar que
despidieran a un empleado y, otra vez, muy
preocupada, ayudó a curar la herida de
una compañera.
La decisión del jurado ha sido
también un golpe muy duro para Carlos
Francisco Polanco, padre de Karla, y Mauricio
Antonio Polanco, de 28 años, hermano.
Para ellos, la justicia en el país no
se cumple.
Don Carlos dice que las autoridades no
sancionan ni siquiera con un año de
cárcel y mucho menos le suspenden la
licencia a los responsables de los accidentes de
tránsito que causan tanto dolor.
"No se valora la vida del mismo pueblo",
dice.
Doña Carmen manifiesta que su hija
creció con la mentalidad de "nunca te voy
a dejar", y que tanto le decía a sus
padres. Esta Navidad, dice, hay un gran
vacío. Cada recuerdo le golpea el
alma.