Corretja entra a la
corte
El tenista español Alex Corretja
venció ayer a Carlos Moyá en la
final del Másters de su
país.
Agencia
EFE
Alex
Corretja mantuvo su dominio en pista cubierta
sobre Carlos Moyá y con un contundente
6-3 y 6-2 se proclamó por segunda vez en
su carrera Maestro Nacional de Tenis, al
derrotarle en la final disputada en el
pabellón 6 del recinto ferial de Ifema en
Madrid.
En una hora y 19 minutos, sin ceder una sola
vez su servicio y concediendo únicamente
un punto de ruptura en todo el partido, es
decir, demostrando una gran seguridad a pesar
del cansancio acumulado por los últimos
festejos de la Copa Davis, Corretja se hizo con
su séptimo título individual de la
temporada que él mismo calificó de
'mágica'.
Un gran año
El catalán ganó cinco
títulos ATP (Indian Wells, Gstaad,
Kitzbuehel, Washington y Toulouse), y el
campeonato de España. A ello hay que
sumar la medalla de plata en dobles en los
Juegos Olímpicos de Sydney, junto a
Albert Costa, y la final de la Copa Davis. Un
historial que se agranda con las semifinales en
Sydney y Roma, además de alcanzar los
cuartos de final en Roland Garros, Montecarlo,
Scottsdale y París-Bercy, una
súper sesión, cerrada ayer en el
último partido de la temporada
española.
"Gracias porque habéis conseguido que
ganase y todavía no sé exactamente
cómo", dijo Corretja al animado
público madrileño que ayer si
llenó la pista instalada en el Ifema con
cinco mil localidades.
Carlos Moyá tuvo su gran oportunidad
de romper su racha fatídica contra Alex
en pista cubierta. El mallorquín no ha
podido nunca con él en los tres
enfrentamientos anteriores en esta
situación, las dos finales de los Masters
de Hannover y La Coruña (1998) y la de
este año en Toulouse.
Corretja se le atraganta, quizá porque
sabe restar su potente servicio que el primer
día le sirvió para levantar dos
bolas de partido contra Albert Portas, o porque
siente renovar sus fuerzas cuando tiene al un
campeón de Roland Garros enfrente.
El encuentro comenzó con una guerra
por comprobar quién golpeaba más
fuerte. Corretja no quería pasar
demasiado tiempo sobre la pista y jugó
como se debe en rápida: golpe de fondo y
aproximación con revés cortado, y
certera volea a continuación. De
inmediato se comprobó que su
táctica era la apropiada. Una ruptura en
el sexto juego (4-2) le dio la ventaja necesaria
para cerrar este parcial en cuarenta
minutos.
Moyá intentó cambiar el rumbo
de la historia pero su famosa derecha estaba
ayer en la funda de sus raquetas. El
mallorquín falló demasiado con su
mejor arma y posibilitó que Corretja
tomara la iniciativa y le pusiera en peligro
cada vez que servía. La segunda ruptura
de la tarde llegó en el tercer juego
(2-1) y continuó en el séptimo
(5-2).