Los hooligans atacan
otra vez
Una persona murió y varias
resultaron heridas en un estadio
holandés.
Agencia
EFE
Un aficionado resultó muerto por un
disparo de la policía durante los graves
disturbios registrados el fin de semana, luego
de la suspensión del partido Den
Bosch-Venlo, de la Segunda División del
fútbol holandés.
El aficionado, un hincha violento de 31
años al que le fue vetado el acceso al
Estadio del "Den Bosch", el pasado año,
fue alcanzado por un disparo de la
policía, cuando se disponía a
atacar a un agente con un machete, indicó
el alcalde de la ciudad, Tom Rombouts.
El alcalde informó que decidió
suspender el partido que debían disputar
el Den Bosch y el Venlo, porque "de lo contrario
se hubiese producido un desastre", por el
enfrentamiento entre ambas aficiones.
Los hinchas convirtieron, entonces, el centro
de la ciudad en un campo de guerra, incendiaron
automóviles y chocaron sus propios
vehículos contra los de la policía
antidisturbios. Como consecuencia de estos
enfrentamientos, tres aficionados violentos
fueron arrestados y otros tantos policías
resultaron heridos leves.
Los choques se reprodujeron ayer, con
centenares de aficionados lanzando piedras y un
cóctel molotov a los cerca de doscientos
antidisturbios que se desplazaron a la zona,
según indicó la televisión
holandesa.
Policías holandeses arrestan a un
hincha violento en el pueblo de Den Bosch.