José
Antonio Perdomo:
"Cumplí mi
sueño de construír un
Belén"
La Navidad no significa compras y fiestas,
encierra mucho más. Sin embargo, las
tradiciones, año con año, van
quedando sólo en el recuerdo de unos
pocos
Verónica
Ferrufino
Cartones,
pedazos de piedra, tela, durapax y bambú
son solamente algunos de los materiales que le
han dado vida a un nacimiento espectacular.
La casa de esquina número 204 ubicada
en la 13a. Calle Poniente y 1a. Avenida Norte
alberga a este nacimiento. Su creador, el doctor
José Antonio Perdomo, siempre
soñó con construír una
pequeña réplica del Belén
donde nació el niño
Jesús.
"Yo soy muy creyente de las tradiciones y,
especialmente, de la tradición de la
navidad", comenta. Al visitar su obra, no se
puede menos que deleitar con asombro aquel
trabajo hecho con tanta dedicación y buen
gusto.
El nacimiento consta de tres niveles.
Además, mide, aproximadamente, cinco
metros cuadrados y contiene cerca de 95 piezas.
Reyes magos, pueblo, mercaderes y, por supuesto,
la santa familia aparecen de entre las luces,
las sombras y el sonido de esta bella
escena.
¿Luces, sombras y sonido?
Sí. El doctor Perdomo quiso conjugar
diversos tipos de iluminación con una
grabación musical donde él narra
la historia del acontecimiento en Belén,
mientras las luces se van encendiendo poco a
poco.
Además de ser odontólogo,
José Antonio Perdomo también es
actor. Él lleva trabajando casi 10
años en el grupo teatral "Vivencias" y ha
trabajado también con personalidades,
como Roberto Salomón y Fernando
Umaña. Esta afición le fue dando
la experiencia necesaria para hacer realidad su
deseo.
El nacimiento se presenta como una obra de
teatro con actores inmóviles, pero
cargados de vida y color. En él se
observan casas de todas las estratificaciones
sociales de ese entonces, personajes bellamente
ataviados y una gran riqueza de pequeños
acabados.
Dos meses y una semana fue el tiempo que el
doctor ocupó para poner en
práctica este proyecto. Él comenta
que la creatividad le vino por pedacitos.
Don José Antonio tuvo que ver
películas de aquella época para
empezar a armar un esquema. Luego,
fabricó las casas, las pintó y les
puso los detalles como llamas de fuego
artificiales que las iluminan por dentro.
Finalmente, colocó las figuras que van
desde muñecos españoles y chinos,
hasta aquellos que él mismo modeló
con barro.
Un
mensaje de Navidad
"La tradición navideña no son
sólo centros comerciales, ni
árboles de navidad y, mucho menos, Santa
Claus. Es el Belén de nuestros padres y
abuelos y el renovar la costumbre de visitar los
nacimientos", dice con gran convicción el
doctor Perdomo.
En la Calle Arce, donde ahora está el
parqueo de Kismet, don José Antonio
visitaba una casa donde representaban el
nacimiento en tamaño natural y
ponían una mula y un buey de verdad.
Él cuenta que hace 50 años, las
personas iban a pie a visitar estos lugares.
Hoy, aquellas tradiciones son cada día
más escasas en El Salvador, pues,
lastimosamente, muchas personas se han vuelto
apáticas a estas prácticas
populares.
"Yo considero que transmitir la idea de que
Navidad es una época especial y
enseñarle a la juventud lo que ya se
perdió atrae, por lo menos un momento en
el año, a toda la familia",
finalizó Perdomo.