El último
ensayo
Aguila realizó ayer su
último entreno y quedó listo para
recibir a Firpo. El planteo táctico y los
movimientos ensayados indican que que el cuadro
naranja será tremendamente ofensivo.
Roberto
Aguila
Ayer,
en el último entreno de Aguila, el
técnico Hugo Coria trató de
encontrar el funcionamiento que disponga al
equipo en actitud ofensiva. En ese sentido
detuvo muchas veces la práctica para
recalcar en los movimientos adecuados para
provocar salida rápida y profunidad en
ataque.
Con reclamos insistentes a William Torres
Alegría y a Andrés Mahía
para que despertaran y se metieran de lleno en
su idea táctica, el técnico
argentino dejó listo lo que para
él significa la fórmula para
ganarle a Firpo, considerando que a estas
alturas no hay reversa: se gana o se gana.
Por lo que dejó la práctica en
cuanto al relleno humano y los movimientos
ensayados, no hay duda que el planteo de 4-4-2
que usará Aguila tratará de
mantener el equilibrio defensivo-ofensivo,
aunque la disposición mayor que
sostendrá el equipo emplumado será
ir permanentemente al ataque.
Eso quedó en evidencia por el
funcionamiento adoptado. Por ejemplo, si hay
proyección ofensiva de parte de Roberto
Martínez, el que se queda en
función de lateral derecho es Kilmar
Jiménez; si el que se va al ataque es
Néstor Morales, el que se queda es Jorge
Rodríguez. Con ésto, lo que busca
Coria es mantener la misma cantidad de hombres
en funciones defensivas.
Lo que cambia en Aguila y que denota la
disposición ofensiva con que
saldrá a la cancha, son los movimientos
que operan los volantes de contención y
los de enganche cuando tienen la pelota.
Kílmar Jiménez aparece como
volante de contención derecho, y sobre
esa línea, pero como enganche, trabaja
William Torres Alegría, y entre los dos
manejan el frente derecho del ataque; si
Jiménez va a la punta, Torres hace la
diagonal como número 8, o viceversa.
Por el lado izquierdo se opera la misma
situación entre Jorge Rodríguez y
Manuel López, el peruano recién
incorporado al plantel. Funcionando de esta
manera, Aguila dispone de cinco hombres en
función de ataque: un volante de
contención, los dos de enganche y los dos
delanteros.
El equilibrio lo consigue Coria dejando cinco
hombres en el fondo y en trabajo defensivo, ya
que si uno de los volantes de contención
sube al ataque, el otro se queda para sumarse a
los cuatro zagueros. En teoría
ésto es aceptable, pero habrá que
probar su efectividad en la práctica y al
momento de enfrentar a un equipo que como Firpo
sabe ejercer presión sobre el medio campo
rival.
Pero más que todo, porque un
funcionamiento así, con desenganches de
laterales y volantes de contención,
requiere de retornos exigidos, y no se sabe si
los hombres de Aguila tienen capacidad para
realizarlo. De no ser así, Aguila
podría quedar preso de su ambición
ofensiva. De todas maneras, la suerte
está echada, y Coria y sus hombres
están mentalizados a jugar al ataque y
confían en poder hacerlo. Veremos.